¿Qué pasa si se pierde la figura del alumno?

¿Qué pasa si se pierde la figura del alumno?

La diputada Flavia Morales, presenta un interesante proyecto de ley para que se “Modifíque el Art.109 de la Ley de Educación Nacional N°26.206, el que quedaría redactado de la siguiente manera:
“ARTÍCULO 109.- Los estudios a distancia como alternativa para jóvenes y adultos sólo pueden impartirse a partir de los DIECIOCHO (18) años de edad. Para la modalidad rural y conforme a las decisiones jurisdiccionales, los estudios a distancia podrán ser implementados a partir del Ciclo Orientado del Nivel Secundario. (Lo actual)
En caso de existencia de una situación excepcional que dificulte o impida la asistencia presencial de los alumnos, se podrán aplicar los estudios a distancia en todos los niveles y modalidades del Sistema Educativo Nacional. (Lo nuevo)
-¿Por qué lo plantea?, no solamente porque este instrumento legal es necesario, pues ahora están trabajando con esta metodología improvisada en todo el país, ciudades, escuelas, que, por momentos, resulta eficiente, pero que era solo un parche, ahora hay que ponerse las pilas y comenzar a trabajar en serio;
– ¿Por qué?, porque no aprende nada el niño solo copiando contenidos, porque hay que tener en cuenta cómo resultó esto, cómo se va a evaluar, cómo continuar.
Y dar contenidos sin una planificación que tenga bien seleccionados los conceptos, la evaluación y la metodología propuesta por las instituciones y los docentes que conocen a sus grupos de alumnos y sus contextos, es muy desprolijo;
-Porque tiene que haber criterios en todo lo relacionado a contenidos, metodologías y recursos para los estudiantes;
-Porque esto es nuevo para todos y nos atraviesa a todos, en todos los contextos. No teníamos previsto lo que iba a ocurrir con las clases y el corona virus. En ningún ámbito. A lo hecho pecho y a mejorar.
-Necesitamos saber cómo les está yendo a los chicos, cómo lo están sobrellevando los padres, cómo los docentes, los directivos; porque una cosa es la clase en la escuela, donde hay una dinámica y otra, las clases en casa.
-Morales le presenta una nota al Ministro de Educación Nicolás Trotta, “con el fin de poder realizar un aporte a una situación excepcional que está viviendo la comunidad educativa, revolucionada en medio de la pandemia de coronavirus (COVID-19). Así, plantearle ciertos problemas que recaen sobre la educación nacional hoy en día, solicitar se establezcan ciertas medidas que sirvan para paliar dichos problemas, y proponer soluciones inmediatas con una mirada de mediano y largo plazo”.
-Con esto se refiere a ser previsible, porque de este modo se evitan pérdidas de tiempo y futuros caos, pues ya se tienen los instrumentos para resolver las situaciones problemáticas: “Aprendamos de esta crisis y empecemos a enseñar para las próximas crisis”.
 “Todo esto trajo aparejado asimetrías manifiestas en el aprendizaje de los alumnos, y el Estado debe actuar rápido como garante y protector del derecho a la educación, con estrategias que permitan continuar los procesos de enseñanza y aprendizaje (…)
“Así, por ejemplo, utilizar recursos virtuales como apoyo educativo al trabajo en el aula es completamente distinto a planificar la educación a distancia. Tenemos que incorporar límites y buenas prácticas de trabajo virtual.” (En Misiones tenemos la Plataforma Guacurari y muchos encontraron en ella la solución, pero la suya es una mirada más amplia hacia lo nacional.)
“Además de las notorias limitaciones técnicas (*aún falta solucionar en muchos lugares los problemas de conectividad, hay ciudades, pueblos, parajes, donde están las escuelas rurales que no tienen internet), también nos encontramos con limitaciones didácticas relacionadas con la concepción de cómo los chicos aprenden.”
-La coherencia llega a su máxima expresión cuando expresa que “El aprendizaje requiere del debate entre los estudiantes, la formulación de conjeturas y la validación, y eso hace que las propuestas de aprendizaje a distancia sean muy limitadas para ayudar a construir un razonamiento. Vale la pena parar y preguntarse: ¿Qué estamos aprendiendo?
No podemos estructurar la educación a distancia en estos momentos de crisis sólo sobre la base de los “contenidos”. No entra en la cabeza de nadie poder cumplir con la currícula como si todos estuviésemos en condiciones habituales.
-Y probadas muestras de ello, son las constantes quejas de los padres a la cantidad de tareas que sienten que envían los docentes, a la frustración de los niños que están estudiando con sus estresados padres, a los docentes que no pueden enseñar como quisieran y tienen que adaptar todo su trabajo a la situación actual.
Prosigue: “Consecuentemente, la solución a esto consiste en declarar la “Emergencia en materia educativa” y constituir un “Comité de Crisis”, conformado por especialistas en la materia. En caso de que el mismo ya esté conformado, se solicita informes de ¿Cómo se conformó el mismo?, si se tuvo en cuenta lo federal?, ¿si tienen participación en el mismo los docentes?, ¿y los padres?, que hoy son actores fundamentales en todo este proceso.”
-Trabajar de manera articulada es muy importante, si es federal (como profesaba Trotta a comienzos de sus funciones, que iba a ser la educación en este nuevo gobierno) porque acá, hagamos un parate: como docentes estamos muy cansados que nos manden todo “enlatado” desde el centro a las periferias y tengamos que hacer malabares para que se ajuste a nuestro mundo (Leer el mundo decía Paulo Freire). Esperemos que sí.
“El comité de crisis debería tener como un objetivo fundamental, la de delimitar y unificar los contenidos educativos básicos a dictar durante el período lectivo 2.020, estructurados sobre pocos ejes bien definidos, y más allá de la forma de implementación, lo esencial debería pasar por la construcción colectiva de conocimiento.” (Esto se tiene que tener en cuenta en todo momento, no solamente en la crisis)
“Implementar metodologías que estructuren procesos que promuevan el debate a través de foros, con organización de grupos de trabajos encargados de investigar un tema en particular para luego comunicar a sus compañeros los resultados de esa investigación, creando documentos colaborativos en múltiples formatos (texto, audiovisual, gráfico), incluyendo las voces de diversos actores (como las familias o profesionales de la salud) que pueden participar de manera sincrónica (a través de videollamadas o salas de chat) o asincrónica (a través de breves cápsulas de video), organizando formularios online para realizar entrevistas y conocer cómo se vio afectada la vida cotidiana y laboral de personas de distintas edades y geografías, poniéndonos en contacto con instituciones escolares de otros países.
-Desde Prisma también nos hicimos estos cuestionamientos que coinciden con muchos docentes, y que trae a colación al concepto posmoderno de “máquina”: “¿Qué pasa si se pierde la figura del alumno? ¿Y la del docente? ¿Y de la institución que respalda a ambos? Debe haber una línea que contextualice y sostenga el programa e intercambio de contenidos. No podemos estructurar la educación a distancia en estos momentos de crisis sólo sobre la base de los “contenidos” y de ciertos métodos que generalmente no son los ideales, sin considerar inicialmente los nuevos objetivos que deberían surgir ante esta situación sin precedentes, logrando formas de organización y medios que permitan llevar a cabo la educación a distancia, y adoptando en última instancia un sistema de evaluación acorde a los demás componentes del proceso de enseñanza – aprendizaje.
-Otro de los temas que son esenciales y por lo tal, reiterativos: Si no evaluamos, no podemos saber en qué fracasamos o dónde están las fortalezas de estos nuevos métodos de la “pandemia”.
-Finaliza su argumentación diciendo que “La tecnología nos venía preparando de muchas maneras, como, por ejemplo, para sustentar la posibilidad de efectuar trabajos remotos, lo cual convierte al herramental tecnológico en un factor clave. En este sentido, entendemos necesario que el comienzo de este proceso se dé con un justo respaldo institucional que incluya a todos los alumnos, sin distinción de su nivel, en la Constitución Nacional.
Esta propuesta de modificación al Art. 109 de la Ley de Educación Nacional 26.206 responde a una lógica de emergencia para que el derecho de cada uno de los estudiantes sea contemplado y a su vez garantizado con la implementación y el dictado de clases a distancia. Es en esta dirección que intencionamos un cambio en la propuesta de educación online, en la que, a partir de esta medida, luego se reajustará el formato interaccional de las clases brindadas por internet. Para la modalidad rural y conforme a las decisiones jurisdiccionales, los estudios a distancia podrán ser implementados a partir del Ciclo Orientado del Nivel Secundario.
Creemos que es el momento de actuar y marcar la diferencia en un sistema educativo que no puede quedarse fuera de lo que hoy se está pautado como esencial.”
-Como lo han leído es un proyecto muy importante. Hay muchos ajustes que todavía hay que hacer en cuanto a la educación rural, los cuadernillos, la conectividad, aunque es esperanzador, que ya se están previendo esos detalles, más que nada si tenemos en cuenta la gran población rural de nuestra provincia que se verá beneficiada.

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