Cultura en Movimiento llevó identidad, arte y contención a la EFA Santa Teresita de Alem, en un encuentro pensado especialmente para estudiantes rurales
Las escuelas rurales son mucho más que un lugar de aprendizaje: son comunidad, arraigo, identidad y oportunidad. Por eso resulta tan valioso que las políticas culturales también lleguen hasta esos espacios, donde las y los estudiantes viven realidades distintas y muchas veces requieren un acompañamiento más cercano.
En ese marco, la EFA Santa Teresita de Leandro N. Alem recibió una propuesta que combinó música, danza, artesanías, gastronomía y reflexión, con el objetivo de abrazar a sus alumnos y poner en valor la vida rural misionera.
En una mañana lluviosa de viernes, la comunidad educativa de la EFA 1004 Santa Teresita de Leandro N. Alem recibió con alegría el programa “Cultura en Movimiento en las Escuelas”, una propuesta pensada para acercar a los estudiantes de Misiones a los elementos culturales e identitarios más representativos de la provincia.
La actividad tuvo como escenario a una institución ubicada en el kilómetro 40 de la ruta provincial N.° 4, que desde hace 38 años sostiene un modelo educativo profundamente ligado a la realidad social, productiva y cultural de la zona. En ese contexto, la visita del programa fue celebrada como un verdadero gesto de encuentro y contención para una comunidad escolar que no solo educa, sino que también forma identidad en el territorio.
El rector de la EFA, Claudio Villalba, destacó el valor de la iniciativa y agradeció la presencia del equipo provincial, remarcando que la propuesta dialoga de manera directa con lo que la escuela trabaja todos los días en sus aulas, en la huerta, en los espacios productivos y en la vida cotidiana de los alumnos. Su mirada resume algo muy importante: cuando la cultura llega a una escuela rural, no llega como adorno, sino como reconocimiento.
La jornada fue organizada por la Secretaría de Estado de Cultura de Misiones, en articulación con otros organismos provinciales y con el SPEPM, con el objetivo de llevar a las escuelas elementos culturales, artísticos y patrimoniales que representan a la provincia. Sin embargo, más allá de la presencia institucional, lo central estuvo en los chicos y chicas que participaron, escucharon, compartieron y se emocionaron con una propuesta pensada especialmente para ellos.
La apertura artística estuvo a cargo de La Melchora, junto a Nicolás Encina en acordeón y Roberto Caminos en guitarra y voz, quienes ofrecieron interpretaciones del acervo musical misionero. Acompañados por bailarines de la Escuela Superior de Danzas, el encuentro recorrió ritmos como el chotis, la polca rural, el gualambao y el chamamé, permitiendo a los estudiantes conectarse con expresiones que forman parte de su propia identidad cultural.
También hubo espacio para conocer el valor de las artesanías del pueblo Mbya Guaraní, con una explicación a cargo del director de Artesanías, José Báez, quien compartió información sobre cestería ancestral y talla en madera. En otro momento muy celebrado por los presentes, se elaboró reviro en vivo, una comida sencilla y tradicional que, además de acercar saberes culinarios, fortaleció el clima cálido y cercano de la jornada.
La Secretaría de Cambio Climático también participó con una intervención sobre reciclaje y clasificación de residuos, sumando una mirada ambiental que encaja perfectamente con la identidad de las escuelas rurales, donde el vínculo con la naturaleza, la producción y el cuidado del entorno es parte del aprendizaje diario.
Desde la organización destacaron que este tipo de propuestas no solo acercan cultura, sino que también construyen contención en tiempos complejos.
En una escuela rural, donde el esfuerzo cotidiano de estudiantes y docentes suele ser enorme, recibir una actividad así significa sentirse tenidos en cuenta, reconocidos y acompañados por el Estado.
La EFA Santa Teresita, con sus aulas, hospedaje, huertas, ganadería y espacios de formación productiva, representa con claridad el enorme valor de la educación rural en Misiones. Es una apuesta concreta por el interior profundo, por los jóvenes que estudian lejos de los grandes centros urbanos y por una provincia que entiende que la cultura también debe recorrer caminos de tierra, rutas provinciales y comunidades alejadas.