La escuela rural también late con tecnología: el MóvilFest llevó alfabetización digital y creatividad a Apóstoles
La escuela rural también late con tecnología: el MóvilFest llevó alfabetización digital y creatividad a Apóstoles
Las escuelas rurales de Apóstoles vivieron una jornada distinta, alegre y muy valiosa para el aprendizaje. Esta vez, el MóvilFest llegó con una propuesta educativa que combinó alfabetización digital, narrativas audiovisuales, tecnología, arte y juego, dejando una experiencia inolvidable para los chicos, las docentes y toda la comunidad educativa.
La actividad se desarrolló en la Escuela N° 223 “Colonia Paraíso”, donde participaron también alumnos de la Escuela N° 625 del mismo municipio. Ambas instituciones forman parte del mundo rural apostoleño, con una realidad educativa muy particular: grupos reducidos, plurigrados, compromiso cotidiano y un rol comunitario enorme, ya que muchas veces estas escuelas funcionan también como centro de integración y comedor escolar para las familias de la zona.
Y justamente por eso, este tipo de propuestas tienen un valor enorme. No se trata solo de una visita o de una actividad más: se trata de acercar recursos, lenguajes nuevos y herramientas del siglo XXI a chicos y chicas que también tienen derecho a disfrutar, crear, experimentar y aprender con tecnología y contenidos innovadores.
La jornada fue impulsada por el Gobierno provincial a través del programa MóvilFest, a cargo del licenciado Cristian Acuña y un equipo multidisciplinario que viene recorriendo distintas localidades misioneras con una idea clara: fortalecer nuevas formas de aprendizaje, más participativas, más creativas y más cercanas al mundo audiovisual.
El disparador de la actividad fue el cortometraje misionero animado “Reviro y Mate Cocido”, que sirvió como punto de partida para trabajar en un laboratorio de narrativas digitales. A partir de esa proyección, los alumnos participaron de diferentes experiencias pensadas para aprender jugando y descubrir que la tecnología también puede ser una puerta a la imaginación y a la identidad misionera.
Hubo realidad virtual, juegos interactivos, rompecabezas, sopas de letras y dinámicas grupales que invitaron a la participación activa, al trabajo en equipo y a la curiosidad. Todo eso en un entorno pensado para que la escuela se convierta en un espacio todavía más vivo, más creativo y más conectado con los intereses de los chicos.
Pero la jornada no quedó solo en lo tecnológico. También hubo un espacio de encuentro compartido, con un desayuno inspirado en el cortometraje y números artísticos con identidad regional, que aportaron calidez, disfrute y sentido de pertenencia. Ese clima de celebración hizo que la actividad se sintiera cercana, humana y profundamente educativa.
La directora Malvina Gessinger expresó su alegría por la propuesta y destacó especialmente el valor del cortometraje como herramienta pedagógica. “Quedamos encantados con las propuestas, especialmente con el cortometraje, será una herramienta invaluable para la alfabetización audiovisual de nuestros niños. Los alumnos tuvieron una jornada de conocimiento y disfrute increíble”, señaló.
Y eso resume bastante bien lo que se vivió: una jornada donde aprender no fue aburrido, sino todo lo contrario. Donde la educación se mezcló con la emoción, la creatividad y el orgullo por lo propio. Donde la escuela rural fue protagonista y no espectadora.
Este tipo de acciones son importantes porque abren oportunidades, amplían horizontes y acercan a los chicos al lenguaje audiovisual, la comunicación, la tecnología y la cultura de una forma divertida y significativa. En un mundo cada vez más atravesado por pantallas, saber leer imágenes, comprender contenidos digitales y producir ideas propias se vuelve cada vez más importante.
Además, estas propuestas refuerzan algo fundamental: el valor inmenso de las escuelas rurales y de sus comunidades, que sostienen todos los días una tarea silenciosa, enorme y muchas veces poco visibilizada. Por eso también merece celebrarse el trabajo de docentes, no docentes, directivos y familias que acompañan con compromiso cada experiencia educativa.
Desde la Subsecretaría responsable del programa informaron que el recorrido del MóvilFest continúa en las próximas semanas por otras localidades del interior, como Oberá y Alem, entre otras. La idea es seguir apostando a nuevas formas de aprendizaje que integren contenidos transmedia, creatividad, tecnología y comunicación como parte de la alfabetización audiovisual del siglo XXI.
Más información puede encontrarse en las redes oficiales del programa:
Instagram: @movilfestmisiones
Facebook: Movilfest
WhatsApp: 3764882410
Una gran felicitación para todo el equipo que hizo posible esta propuesta, y también para las escuelas que abrieron sus puertas con entusiasmo. Porque cuando la educación llega así, con juego, identidad y tecnología, deja huella de verdad.