Más de 6.800 platos por semana: Posadas fortalece sus comedores y merenderos con recursos propios
Mientras muchos hablan de crisis, en Posadas hay algo que no se frena: el plato de comida en los barrios. Para miles de chicos, chicas y adolescentes, los comedores y merenderos no son solo un lugar para comer, también son un espacio de encuentro, cuidado y acompañamiento. Y esa red sigue creciendo con recursos municipales propios.
En distintos puntos de la ciudad, la Municipalidad de Posadas sostiene todos los días una red activa de comedores y merenderos que asiste a familias de barrios vulnerables, garantizando el acceso a una alimentación equilibrada en un contexto económico complejo.
El corazón de este sistema es la Cocina Centralizada Municipal, un dispositivo clave dentro de la política alimentaria local. Desde allí se planifica, elabora y distribuye comida para 58 comedores comunitarios y 8 merenderos, con una fuerte presencia territorial y una organización que no se detiene.
Cada semana se preparan y entregan más de 6.800 raciones de comida. De ese total, unas 5.600 raciones están destinadas a los comedores que funcionan a diario, mientras que alrededor de 1.200 raciones llegan a los merenderos los lunes, miércoles y viernes, con olla de leche, bolsa de pan y bolsa de cereal.
Este trabajo sostenido permite acompañar de manera directa a más de 1.700 familias posadeñas, tomando como referencia un promedio de 50 familias por comedor y 40 por merendero. Para muchos chicos y adolescentes, esto significa contar con una comida diaria asegurada y un espacio comunitario que los recibe siempre.
Otro punto fundamental es la calidad nutricional. Los menús están diseñados y supervisados por una nutricionista, con el objetivo de ofrecer comidas equilibradas, variadas y acordes a las necesidades de niños, niñas, jóvenes y adultos que asisten a estos espacios.
En un escenario económico adverso a nivel nacional, la Municipalidad de Posadas sostiene este sistema íntegramente con recursos propios, reforzando una política pública que prioriza la cercanía, la presencia territorial y la respuesta concreta a las necesidades de los vecinos.
La Cocina Centralizada Municipal se consolida como una política pública clave para acompañar a quienes hoy lo necesitan. Al mismo tiempo, el desafío sigue siendo más profundo: continuar trabajando para que estas redes de asistencia sean cada vez menos necesarias. El objetivo final es que ningún chico, adolescente o familia tenga que depender de un comedor o merendero para alimentarse, y que el acceso a una vida digna y con oportunidades llegue a todos los hogares de Posadas.