Conocé a los ganadores de los Premios Prisma 2026: Carlos Fucho: “Que las experiencias transformadoras lleguen a todos los jóvenes”
Que las experiencias transformadoras lleguen a todos los jóvenes
Hace pocos días desde Prisma realizamos la 6ta premiación provincial y 2 Edición Nacional de los Premios Prisma y queremos que conozcas un poco a los que resultaron ganadores de menciones y premios. Arrancamos con a mención especial de Adultos de la categoría Adultos:
Desde Tucumán, el profesor de Educación Física impulsa CeDASyS, un proyecto que busca generar oportunidades para que niños y jóvenes descubran sus capacidades, amplíen sus horizontes y se animen a soñar con un futuro diferente. La iniciativa nació en 2017 y llegó a estar entre los 500 mejores proyectos de América Latina y el Caribe en Premios Verdes 2026.
La educación no ocurre solamente dentro de un aula. A veces, una experiencia fuera de lo cotidiano puede abrir nuevas posibilidades, despertar vocaciones y ayudar a descubrir capacidades que los propios protagonistas todavía no sabían que tenían. Esa es la idea que guía a Carlos Javier Fucho, profesor nacional de Educación Física y docente de Tafí Viejo, Tucumán, desde que puso en marcha CeDASyS.
El proyecto nació de una inquietud que lo acompañó durante años: por qué algunos chicos pueden acceder a experiencias extraordinarias, mientras que otros, debido a su situación económica o social, ni siquiera tienen la posibilidad de imaginarlas. Desde entonces, Fucho trabaja para acercar a niños y jóvenes a nuevos mundos y demostrarles que su presente no tiene por qué determinar hasta dónde pueden llegar.
Una iniciativa que nació para abrir nuevas oportunidades
Contanos quién sos, qué te apasiona y cómo nació CeDASyS.
Tengo 48 años, soy Carlos Javier Fucho, profesor nacional de Educación Física y docente en Tafí Viejo, Tucumán. Actualmente me desempeño como jefe del Departamento de Educación Física de la Escuela Técnica N.º 1 “Prof. Rafael Marino”.
Soy una persona apasionada por el deporte, la naturaleza, los desafíos y, sobre todo, por generar oportunidades para los demás. Creo que la educación también sucede fuera del aula, cuando nos animamos a descubrir otros mundos y a demostrarles a los chicos que son capaces de llegar mucho más lejos de lo que imaginan.
CeDASyS nació en 2017, después de muchos años de trabajo con niños y jóvenes. Surgió de una pregunta que me acompañó durante mucho tiempo: ¿por qué algunos chicos pueden acceder a experiencias extraordinarias y otros, por su situación económica o social, ni siquiera tienen la posibilidad de soñar con ellas?
Así comenzó esta aventura, primero en el ámbito del Hogar/Escuela General Belgrano y, desde 2018, también en la Escuela Técnica. A pulmón, sin financiamiento permanente ni remuneración por el trabajo específico del proyecto, empezamos a abrir puertas para que muchos jóvenes pudieran vivir experiencias que parecían reservadas para unos pocos.
No hubo una única persona que me inspirara. Mi mayor inspiración fue siempre encontrarme con chicos que necesitaban una oportunidad, alguien que confiara en ellos y que los ayudara a descubrir sus propias capacidades.
Un primer vuelo que despertó un sueño
¿Te animás a compartir una anécdota con los lectores de Prisma?
Hay una experiencia que llevo guardada en el corazón y que representa profundamente la esencia de CeDASyS.
Una vez llevé a varios chicos a realizar su primer vuelo de bautismo en avión. Imaginate sus caras, la emoción de subir, mirar el mundo desde arriba y vivir algo que quizás nunca habían imaginado que podrían experimentar.
Pero lo más emocionante ocurrió cuando uno de ellos bajó del avión, se acercó y me dijo:
“Profe, cuando sea grande me gustaría ser piloto de avión”.
Esa frase me quedó grabada para siempre. En ese instante entendí que no solamente habíamos logrado que volara por primera vez, sino que también habíamos abierto una posibilidad en su cabeza, una puerta hacia un futuro que hasta ese momento quizás ni siquiera se había permitido imaginar.
Entonces me pregunté: ¿Por qué no? ¿Por qué truncar sus sueños antes de que siquiera tengan la oportunidad de intentarlo?
No sabemos hasta dónde puede llegar ese chico. Quizás algún día sea piloto, quizás encuentre otro camino. Lo importante es que ahora sabe que ese sueño existe y que él también puede animarse a perseguirlo.
Para mí, eso es CeDASyS. No se trata solamente de subir a un avión, remar en un kayak, volar en parapente o llegar a una montaña. Se trata de generar experiencias que despierten sueños, fortalezcan la autoestima y les permitan a los jóvenes descubrir que su futuro no tiene por qué estar limitado por su presente.
Aquel día, un chico se subió a un avión y bajó con un sueño. Y yo confirmé que las experiencias realmente pueden cambiar personas.
Un CeDASyS en cada punto de la Argentina
¿Hay algo más que te gustaría contar?
Sí. Mi gran sueño es que exista un CeDASyS en cada punto de la Argentina y, más adelante, que esta propuesta pueda replicarse en otros países de América Latina.
No imagino un programa idéntico en todos lados, porque cada región tiene su identidad, su cultura, sus paisajes y sus propias riquezas. Sueño con una misma esencia y distintas maneras de hacerla realidad, respetando la idiosincrasia de cada comunidad y aprovechando las oportunidades que ofrece su entorno.
En el sur del país, por ejemplo, podrían desarrollarse experiencias vinculadas con la nieve y la montaña; en el Litoral, actividades náuticas y de contacto con los ríos; y en las regiones del centro y del norte, propuestas de montañismo, senderismo, naturaleza y aventura, de acuerdo con las características de cada lugar.
La idea es que cada comunidad pueda construir su propio CeDASyS, con identidad local, redes de colaboración y oportunidades para sus niños y jóvenes. Que no tengan que vivir en una determinada ciudad ni contar con recursos económicos para acceder a experiencias que pueden cambiar su manera de mirar el mundo.
Creo profundamente en esta idea y quiero impulsarla desde Tucumán hacia toda la Argentina, para después proyectarla a otros países de Latinoamérica. Quiero que una iniciativa nacida a pulmón pueda transformarse en un programa sostenible, replicable y con verdadero impacto social.
CeDASyS se alinea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, especialmente con el ODS 3, Salud y bienestar; el ODS 4, Educación de calidad; y el ODS 10, Reducción de las desigualdades, entre otros.
Haber llegado a los 500 mejores proyectos de América Latina y el Caribe en Premios Verdes 2026 me demuestra que esta idea puede trascender las fronteras de nuestra provincia.
No quiero que CeDASyS dependa para siempre de una sola persona. Quiero que pueda crecer, sostenerse y llegar a muchos lugares, para que miles de chicos tengan la oportunidad de descubrir sus talentos, construir proyectos de vida y animarse a soñar.
Porque cuando un chico descubre que puede volar, quizás no todos lleguen a ser pilotos. Pero todos merecen tener la oportunidad de imaginar hasta dónde pueden llegar.
Mi sueño es que ningún niño o joven vea sus sueños truncados por no haber tenido una oportunidad. Que las experiencias transformadoras no sean un privilegio, sino una posibilidad real para todos.
CeDASyS nació en Tucumán, pero su horizonte es mucho más grande. Y hay una frase que resume todo lo que hacemos:
“Las experiencias cambian personas”.
Para cerrar, Carlos expresó su agradecimiento por el reconocimiento recibido y destacó el valor de este momento en su camino: «Gracias por este premio, es un honor recibirlo».
Felicitaciones Carlos! Saludos a Tucumán. Gracias por participar!
Les dejamos sus redes para que los conozcan: