Cuando el teléfono mandó: la presentación que sacudió a la escuela
A nuestro medio siempre le preocuparon estos temas: cómo las pantallas cambiaron la forma de aprender, de encontrarse y de criar. Por eso contamos qué pasó el sábado 21 de febrero por la tarde, cuando se presentó el libro que puso encima de la mesa el desafío digital en la escuela.
La charla se realizó en el Museo Provincial de Bellas Artes Juan Yaparí y sirvió como lanzamiento de Educación Digital Integral en la escuela, publicado por Homo Sapiens. Los autores, el médico psiquiatra Lucas Raspall y el doctor en Educación Carlos José Vigo, explicaron que la idea del libro había nacido de una pregunta clara: qué cosas la escuela, y solo la escuela, podía hacer con los dispositivos digitales.
A partir de esa pregunta, los autores hicieron un recorrido por los distintos niveles del sistema educativo y sumaron aportes de otros especialistas para ampliar la mirada pedagógica. Durante la presentación se metieron de lleno en uno de los debates más actuales: cómo estaban influyendo los dispositivos digitales en el desarrollo cognitivo, emocional y social de niñas, niños y adolescentes.
La dinámica entre los dos fue cercana y ordenada: Vigo ofició de anfitrión y tiró anticipos y preguntas, y Lucas desarrolló cada punto con ejemplos y respaldo. Raspall describió el panorama cultural en el que crecieron las nuevas generaciones y lo hizo con una frase directa: “nos vinculábamos a partir de las pantallas. Modelaban nuestros deseos, limitaban nuestras libertades, nos hacían mostrarnos y nos ponían al servicio de la validación”.
Además, Raspall subrayó que el texto partió de la experiencia clínica y de la observación empírica, pero que también estaba apoyado en evidencia científica. Dijeron que “el libro estaba escrito en lenguaje de educación formal, con punto de partida en la primera infancia” y señalaron que la evidencia era contundente sobre cómo el uso temprano e intensivo de dispositivos digitales podía interferir en el desarrollo.
Uno de los pasajes que quedó resonando fue cuando Raspall sintetizó el meollo con una imagen fuerte: “Cuando le entregabas el teléfono a un chico, en realidad estabas entregando a tu hijo al teléfono”. Esa frase puso en claro la necesidad de un acompañamiento adulto consciente y activo.
La presentación convocó a docentes, familias y público interesado; la jornada se desarrolló como un espacio de diálogo abierto donde se compartieron herramientas y preguntas urgentes sobre cómo educar en un mundo hiperconectado sin perder el valor de la palabra, el encuentro y la construcción colectiva de sentido. Quedó instalada una idea transversal: la tecnología era parte del presente, pero su integración educativa exigía acuerdos comunitarios, conciencia crítica y responsabilidad compartida.
Felicitamos a los organizadores y a los autores: la iniciativa se presentó con seriedad y provocó el debate que la escuela necesitaba.