La chacra gana: 100 cuchetas y 200 colchones para las EFAs de la provincia
En Prisma siempre contamos lo que pasa en las escuelas rurales y hoy se nota: los chicos que viven y estudian en las Escuelas de la Familia Agrícola reciben un empujón real para mejorar su día a día. Esto no es solo una foto para la prensa; es más cama, más deporte y más tiempo para aprender en mejores condiciones.
El dato rápido: el gobernador Hugo Passalacqua encabezó en Caá Yarí la entrega de 100 camas cuchetas, 200 colchones y material deportivo para diez Escuelas de la Familia Agrícola. La acción fue articulada con el SPEPM y forma parte de la primera inversión del año en infraestructura y deporte para el sector rural.
Las localidades que recibieron equipamiento en esta primera etapa son: Santa María, 9 de Julio, Eldorado, Bernardo de Irigoyen, San Vicente, Fracrán, Wanda, Campo Ramón, Mojón Grande y la propia Caá Yarí.
La EFA de Caá Yarí, donde se hizo la entrega, tiene 106 alumnos y el material apuntala la escolaridad de alternancia: 100 cuchetas y 200 colchones mejoran las condiciones de alojamiento para quienes pasan períodos en la chacra y en el aula. Además se repartieron 30 pelotas de fútbol, 30 pelotas de vóley y 10 redes de vóley para fomentar la actividad física y los recreos con juego.
Sobre por qué esto importa, el gobernador dijo algo que va al punto: “En momentos difíciles no podemos darnos el lujo de estar divorciados entre nosotros. Los misioneros nunca vamos a hacer eso. Vamos a seguir la estela de las EFAs”. Lo dijo frente a autoridades, docentes y familias, y puso el acento en que la EFA no es solo una escuela técnica: es un proyecto comunitario donde la familia y la producción están dentro del aprendizaje.
En la provincia hay 30 EFAs repartidas en zona norte, centro y sur. Esa red combina formación formal con práctica en la chacra y genera jóvenes preparados para quedarse en el territorio o para aportar desde el campo. El gobernador recordó que recién asumido fue a visitar a las EFAs y que ese vínculo con la educación rural viene de largo.
La Unión de Escuelas de las Familias Agrícolas, UNEFAM, y el titular del SPEPM destacaron la apuesta por proyectar en educación aún en contextos difíciles. La rectora de la EFA, Alicia Núñez, agradeció el aporte y remarcó que la escuela es un espacio donde la comunidad pone lo suyo cada día. Nicole, alumna de la EFA, contó: Nicole “Para nosotros es una enorme alegría contar con pelotas, colchones y cuchetas que nos permitan realizar actividades deportivas, compartir juegos y aprender en mejores condiciones”.
El intendente local Gabriel Friedrich sumó que el acompañamiento provincial es clave para municipios con recursos limitados: sin ese apoyo muchas respuestas no serían posibles. En voz de todos aparece lo mismo: objetos sencillos, como una cucheta o una pelota, cambian la rutina y abren oportunidades.
La chacra se pone en marcha con camas y pelotas. Más colchones significa mejores descansos; más redes y pelotas, recreos con juego y equipo para las prácticas. Si seguimos dando pasos así, la escuela de campo no solo enseña, también cuida lo que somos.