Cuando entrenar deja de ser divertido también hay que hablar
Practicar un deporte debería ser un espacio para aprender, compartir, hacer amigos y disfrutar. Pero ¿Qué pasa cuando, en medio de un entrenamiento o una competencia, aparecen los gritos, los insultos, las presiones o el miedo a equivocarse?
A veces esas situaciones no vienen solamente de entrenadores o compañeros. También puede pasar que algunos padres les griten a sus propios hijos durante los entrenamientos o competencias, les exijan resultados constantemente o reaccionen mal cuando algo no sale como esperaban.
Y aunque muchas veces se piensa que es parte de la pasión por el deporte, no debería naturalizarse. Niñas, niños y adolescentes tienen derecho a entrenar y competir en ambientes donde sean respetados y puedan desarrollarse sin violencia.
Tus Derechos en el Club
Para trabajar justamente sobre estas situaciones, la Defensoría de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes de Misiones lleva adelante las capacitaciones “Tus Derechos en el Club”, una propuesta que busca prevenir situaciones de violencia y vulneración de derechos en espacios deportivos.
La iniciativa se enmarca en la Ley II Nº41 de Capacitación sobre Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, adherida a la Ley nacional 27.709, conocida como Ley Lucio, que establece instancias de formación para la prevención, detección y abordaje de situaciones en las que puedan vulnerarse derechos.
La primera jornada de agosto se realizó el miércoles 5 en el Dojo Nintai, en el barrio Judicial de Posadas, donde participaron profesores y maestros de artes marciales.
La capacitación también llegó el sábado al centro de entrenamiento Hard Core, donde se realizó una charla introductoria y de sensibilización.
En ambas actividades participaron integrantes del Área de Capacitación de la Defensoría, con el acompañamiento de la Defensora Provincial de los Derechos de los NNyA, Lic. Rossana Franco.
El deporte también enseña a respetar
La propuesta está destinada a dirigentes, entrenadores, profesores, colaboradores, familias y referentes comunitarios relacionados con el deporte.
El objetivo es brindar herramientas para reconocer situaciones de violencia, saber cómo actuar y construir espacios donde los chicos y chicas puedan sentirse seguros.
Porque una cosa es alentar y acompañar y otra muy diferente es presionar, humillar o gritarle a un adolescente porque perdió, se equivocó o no consiguió el resultado esperado.
El deporte no debería enseñar solamente a ganar. También debería enseñar a respetar, trabajar en equipo, aceptar errores y volver a intentarlo.
Por eso, la responsabilidad no es solamente del entrenador. También alcanza a las familias, dirigentes y a todos los adultos que forman parte de estos espacios.
La primera capacitación de este año se realizó en el Club Mitre de Posadas y la agenda continuará en otras instituciones deportivas de Posadas y distintos municipios de Misiones.
Desde la Defensoría remarcan además la importancia de que quienes trabajan con niños y adolescentes cuenten con formación específica sobre sus derechos. Entre los requisitos para la habilitación de estas personas se contempla la certificación correspondiente y la ausencia de antecedentes penales.
¿Qué debería sentir un adolescente después de entrenar?
Cansancio, ganas de volver, orgullo por haber aprendido algo nuevo o incluso bronca por una derrota que después pueda convertirse en una oportunidad para mejorar.
Pero no miedo a equivocarse porque sabe que alguien va a gritarle.
💬 Y esta pregunta también es para las familias: ¿Cómo acompañamos a nuestros hijos cuando hacen deporte? ¿Los alentamos o a veces les exigimos demasiado sin darnos cuenta?
Hablar de esto también es una forma de cuidar.