Descubrí tu vocación

Descubrí tu vocación

Atrapa TUS SUEÑOS.

Soñar es humano, es sencillo pero hacerlo realidad, exige despertar para trabajar por esos sueños.

¿Qué es la vocación?

La vocación que proviene de la palabra latina vocare, significa llamado interior y a la vez, trascendente. Para otros es una misión, una tarea, una evolución a la que han venido, desde distintos nombres, cosmovisiones, religiones o no y búsquedas, termina siendo un punto de encuentro en algo que da sentido a sus vidas, de la mano de la unicidad y dones personales que unen a lo humano con lo divino, con la trascendencia hacia la humanidad.

Descubrirla es una delicada tarea.

¿Se nace o se hace?

Con la vocación se nace y también se hace. Se construye.

Traemos aptitudes, tendencias innatas a hacer bien algunas cosas, inteligencias más desarrolladas hacia un campo que otro, pero además la vida nos permite ir construyéndola con la estimulación y educación vamos aprendiendo a gustar y no, a valorar o no, a tomarlo consciente o inconscientemente como parte de nuestra identidad vocacional o a rechazarlo.

Pero la Identidad vocacional es sólo un aspecto de la identidad total de la persona, por lo tanto, atravesará distintas etapas de construcción y podrá continuar cambiando y enriqueciéndose a lo largo de la vida. Porque la persona y la vida misma son dinámicas, están en constantes aprendizajes.

Por todo esto, lo más complejo, es encontrar profesiones u ocupaciones que nos permitan realizarla en nuestra vida en su mayor amplitud posible. A veces, una sola, no abarca toda nuestra vocación.

¿Cómo puedes atrapar tus sueños?

La orientación vocacional se apoya en tres pasos:

1-      El Autoconocimiento.

2-      La exploración Familiar.

3-      La Realidad Social Ocupacional.

 

El Autoconocimiento implica reflexionar sobre:

Las Aptitudes, que traemos al nacer. Podemos observarlas en las actividades que solemos tener facilidad de hacerlas bien.

Los gustos, que nos conectan con nuestros placeres y disfrutes.

Los intereses, temas que naturalmente buscamos aprender sin que nos exijan hacerlo.

Las inteligencias: que si bien poseemos múltiples formas de ellas, algunas las traemos hereditariamente más fuertes y otras las estimulamos mejor.

Los valores: Aquello q es considerado importante en las creencias de cada uno, hay que tener en cuenta, dado que cada profesión custodia alguno de esos valores por ejemplo la seguridad, la educación, la justicia, la salud, la economía, etc. Y elegir una profesión que no condice con ellos puede significar conflictos internos a largo plazo.

La Personalidad: Existen distintos tipos de personalidad. Reflexionarlos en cuanto a sus cualidades y limitaciones puede ser muy útil antes de decidir, porque así la profesión puede optimizar el desarrollo pleno de ella u obstaculizarlo según sus exigencias en el rol.

El Hobbie: A veces resulta difícil diferenciarlo de la vocación, pero el hobbie suele servir como “cable a tierra”, como una opción para aliviar tensiones  personales y está más dirigido a uno mismo que a los demás. Busca el bienestar propio que también es necesario, dado que un descanso adecuado, el ocio, es indispensable para recuperar nuestro equilibrio pleno.

El aspecto reparador de la vocación: En nuestra vida, hubieron situaciones que nos dejaron huellas por alegres o complejas, pero es valioso mirarlas cara a cara y preguntarles si están influenciando nuestra decisión vocacional por una búsqueda de respuestas personales o porque además tienen un sentido de trascendencia hacia los demás. En otras palabras, tienen que ver con conflictos propios no resueltos o con querer prepararnos por nosotros y para los demás en dicha profesión.

Los juegos que realizabas pueden darte pistas de esto, las señales en tu vida de situaciones que han dejado huellas, esas curiosidades que nunca se detuvieron, esos momentos y situaciones donde sentías que el tiempo se detenía y te sentías más vos que nunca.

 

2- LA EXPLORACIÓN FAMILIAR.

La Identidad vocacional, se construye de identificaciones también. Por lo tanto, es enriquecedor, conocer sobre las raíces de cada uno, las tradiciones familiares ocupacionales, deseos, expectativas, sueños realizados y no, creencias y prejuicios, a veces conscientes y no, pero que pueden estar acompañando u obstaculizando la decisión vocacional.

Sólo el Diálogo apoyado en una escucha activa (que no juzga) y las informaciones de fuente segura, pueden colaborar para achicar las brechas intergeneracionales y prevenir decisiones desajustadas o que puedan llevar a sentimientos de fracaso a largo plazo.

Los miedos no son ajenos a esta situación y las limitaciones socioeconómicas, tampoco. Es por ello que es fundamental habilitar espacios para estos temas a fin de que se tomen decisiones “con los pies en la tierra y la mano en el corazón”.

3_ LA REALIDAD OCUPACIONAL LABORAL.

En el tercer paso, cuando ya se ha realizado una autoexploración y familiar a conciencia, es necesario analizar la realidad, el contexto en que estamos situados.

Y resulta conveniente entonces, pensar los elementos que hacen a la carrera o formación que nos permitirá llegar a ese sueño, y luego, cómo sería ejercer esa profesión, porque al fin y al cabo, terminan condicionando un estilo de vida que es menester reflexionarlo si coincide con lo que sentimos que nos hará feliz.

De la formación académica para llegar a realizar el sueño, es oportuno mirar:

¿Dónde se estudia? ¿Qué título se obtiene y de qué alcance? ¿Está avalada por la CONEAU? ¿Tiempo de cursado? ¿Salida Laboral? ¿Requisitos de inscripción? ¿Plan de estudio? ¿Modo de cursado? ¿Perfil del Egresado? ¿Campo ocupacional? ¿Costos? entre otros.

Y luego, sobre la Profesión en sí.

¿Tiempos y espacios en los que se trabaja? ¿Herramientas que se utilizan?¿Sueldos promedios? ¿Salida Laboral actual y a futuro? ¿Exigencias para ejercer la profesión? ¿Riesgos de trabajo?¿Rutinas laborales típicas? ¿Estilo de vida característico?

En esta etapa es muy útil conversar con profesionales referentes en el área, que aman lo que hacen, para tener más criterio de realidad al decidir.

Todo esto puede ayudar a descubrir si existen fantasías o prejuicios, respecto de las profesiones que no son reales.

ATRAVESAR LA DECISIÓN:

OPTAR exige dar vida a una elección y muerte a otras en nuestra existencia, por ello, cuesta decidir y muchas veces implica momentos de angustia. Sin embargo, sólo eligiendo se consagra la libertad.

Buscar información, respetar nuestros tiempos y dialogar con personas de confianza y que nos aman, pueden ayudar a atravesar esta etapa fuerte pero a la vez desafiante para nuestra realización personal.

 

LOS MIEDOS QUE ENTRAN SIN PERMISO.

Todas las emociones, son mensajeras que si sabemos escucharlas pueden guiar nuestra vida.

Y los miedos, son parte de eso.

Pero es importante transformar esa preocupación por los miedos en ocuparse de ellos y ver si realmente no los podemos enfrentar, si son reales o no.

Nos da miedo lo desconocido, por eso una herramienta fundamental es la información segura.

Otro miedo típico es a fracasar. Para evitarlo pueden ayudar algunas sugerencias como: tomarte en serio la investigación vocacional que tenés que hacerla contigo mismo y para ti. Es decir, pensarTE, informarTE y prepararTE es decir, poner esfuerzo para aprender lo que necesites para llegar a ese sueño.

Todos pueden querer ayudarte aún cuando no les salga, pero la responsabilidad es tuya en la decisión.

Si logras una decisión que equilibre todo lo antes dicho, estaremos en una decisión adecuada; si descubrís lo que te gusta pero necesitar hacer otros pasos primero para llegar luego a eso, será ajustada; pero si dejás que otros tomen la decisión por vos, estaremos en una inadecuada que puede traerte sentimientos de frustración más adelante.

Si no lográs hacerlo solo, podés buscar ayuda profesional para lograrlo. Los Psicopedagogos y Psicólogos, tienen herramientas para acompañarte en ese viaje de autoconocimiento y decisión hacia tu

PROYECTO PERSONAL.

Y por último y no por ello menos importante:

Ten en cuenta que soñar es fácil, pero para realizar un sueño es necesario DESPERTAR y salir a realizarlo.

Ser en el hacer, dejar en tu vida tu SER.

 

Lic. En Psicopedagogía

María Celia Lucas.

Mat. 0124.

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