“Ojalá te preguntes qué querés para vos”

“Ojalá te preguntes qué querés para vos”

“Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar un solo día de tu vida”. Así lo decía Confucio, un pensador Chino y cuánta razón engloban sus palabras… ¿Se imaginan cuantas caras y vidas felices veríamos si todas las personas pudiesen estar haciendo lo que realmente quisieran en su día a día?  .
Lastimosamente no todas las personas pueden tener la suerte de poder trabajar de lo que realmente les gusta e interesa… ya sea por cuestiones económicas, familiares, culturales, sociales, etc.  También es cierto que algunas personas  desde niños tienen en claro cuáles son sus gustos y preferencias o saben para que cosas son más habilidosas… por ejemplo: ¿Quién no conoció a alguien que desde chiquito tenía admiración por los animales y la naturaleza y se dedicó a estudiar algo relacionado a esto? ¿O la niña que siempre jugaba a ser la maestra? Es muy probable que estos gustos se mantengan durante los años y la persona tenga más en claro hacia dónde apuntar en relación a lo profesional.  Sin embargo, también existen personas que esto no lo tienen en claro o definido, y les cuesta mucho reconocer en ellos mismos para que son buenos.
Es por eso, que realizar el Proceso de Orientación Vocacional es de suma importancia… ¿A que nos referimos cuando hablamos de este? Tomando a un autor muy reconocido en el tema, Sergio Rascovan, el POV (Proceso de Orientación Vocacional) se trata de una manera de acompañamiento a las personas que se preguntan por su hacer presente y futuro. Este autor señala el POV como subjetivante, es decir, que la misma persona que consulta sea constructora de su propio proceso y que actúe como actor y protagonista de su propia elección.
Generalmente son los adolescentes quienes más consultan interesados en realizar el proceso de OV, y esto es sumamente entendible ya que están en un momento de su vida en el que deben tomar decisiones en torno a su vida académica y profesional… pero esto no quiere decir que sea un proceso destinado solamente a ellos ya que en cualquier momento de nuestras vidas pueden aparecernos interrogantes acerca de qué caminos tomar o hacia donde direccionarnos.  Recordemos que nunca es tarde para volver a empezar o para quizás probar por otros caminos…
El objetivo principal del POV es acompañar al consultante en su proceso de elegir, que el sujeto sea capaz de encontrarse consigo mismo, con su historia personal y colectiva, con sus deseos, con su particular ubicación familiar y también con sus propias limitaciones y recursos personales y materiales. ¿Cómo se realiza esto? Principalmente generando un espacio de confianza donde circule la palabra y se habilite la escucha, la espera, el jugar y la indagación.
El tiempo necesario que se requiere para llevar a cabo un POV, es de mínimo 8 sesiones ya que este proceso requiere de tiempo, análisis, reflexiones que no se pueden dar en una o dos sesiones solamente sino que requieren de tiempo para ser elaborados. Se busca que la persona se tome el tiempo necesario para elegir.
Considero que cada persona debería tener la posibilidad de acceder al proceso de orientación vocacional porque todos merecemos sentirnos acompañados, todos deberíamos dedicar tiempo a pensar en nosotros, en reflexionar, en imaginar, en ordenar ideas etc.
Dejo esta frase que la leí por ahí y me encanto:
“Ojalá te preguntes que querés para vos.
Ojalá te respondas sinceramente.
Ojalá tu respuesta coincida con tus pasos.
Ojalá estés eligiendo.
Ojalá estés amando lo que hacés.
Por Camila Costa, licenciada en psicopedagogía. (RIE)
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