“Somos anónimos para el sistema educativo…”

“Somos anónimos para el sistema educativo…”

Entre todas las noticias que leemos sobre la vuelta a clases, los docentes, su actividad en pandemia, los alumnos y sus situaciones, desde PRISMA nos encantó conocer la historia de la escuelita ambulante “Caminos de Tiza”. Si bien muchos ya la conocen, hay que continuar difundiendo estas labores pedagógicas con tanto compromiso y dignos de imitar.

Julio Manuel Pereyra se puso la camiseta, o, mejor dicho, el guardapolvo, e inició una experiencia que le marcó la vida. Conocela:

P: ¿Cómo nace su profesión? ¿Dónde comienza a trabajar?

JMP: “No encuentro mi vocación, estoy convencido ella me encuentra. A mí me gustaba la Historia (por eso estudié profesorado), luego la experiencia de Educación Inclusiva con adultos y estudiantes con Discapacidad en el Liceo (Secundario) Eduardo Víctor Haedo N° de Maldonado (Uruguay) me impulsó a entender y atender educativamente la diversidad desde lo Pedagógico. Fue su director Ángel Ramos quién inspiró mis pasos en ir más allá de las aulas.”

P: ¿Cómo surge la idea de “Caminos de Tiza”? ¿En cuántas localidades funciona, cuántos voluntarios, cuántas escuelas, cuántos niños?

JMP: “Por mis convicciones ideológicas y filosóficas e influido por las obras de Freire, encuentro en la Educación Comunitaria la forma de realizar denuncias sociales de manera constructiva con/desde Información Basada en la Evidencia. Desarrollo la idea al encontrar niños con trazas discontinuas, abandono escolar y analfabetismo viviendo literalmente en y de la basura (en un basural en viviendas precarias, sin agua corriente y con trabajo infantil) en una localidad de la provincia de Corrientes.

En la actualidad intervenimos en 14 Comunidades de la Provincia de Misiones, entre zonas rurales/colonias, aldeas Mby’a Guaraníes, barrios periféricos y parajes. Somos dos voluntarios (Profesora de Educación Especial Yanina Rossi, y Profesor Julio Pereyra) coordinando los procesos terapéutico- pedagógicos de 364 niños con y sin discapacidad.

-Se coordinan procesos de intervención educativa con el aula anexo de la EIB N° 761(Comunidad Kaa’ guy Porá- Andresito), la Escuela Especial N° 36 (Capioví), el área de Infancia de la Municipalidad de San Antonio, información comunitaria y avisos con el Programa Radial “Rumbo al Mediodía” (Acuario FM- Capioví) y se articula con la Pro-Fundación “Huellitas de Azúcar” (Gdor. Roca).”

P: ¿Cuáles fueron las respuestas de la sociedad ante este trabajo? ¿Se suman?, ¿Colaboran? ¿Ayudan?

JMP: “Las respuestas han sido muy positivas. Los padres/tutores nos garantizan las secuencias didácticas, y las continuidades terapéuticas y/o pedagógicas.

-APAER nos beca a los los mitãi (apaer.org.ar),

-ACAS (Asociación Argentina de Clubes de Servicios) nos construyó el edificio escolar en la selva misionera, y la

Asociación Educar para en Desarrollo Humano me becó Auxiliares Docentes Indígena y Educadores de Espacios de Primera infancia en formación educativa en neurociencias, y me auxilia con formación/capacitación permanente y en el desarrollo de material educativo inclusivo.

Los padres colaboran con las huertas comunitarias, los roperos solidarios y con las ollas populares, a la vez de limpiezas de espacios que funcionan como escuelas comunitarias.”

 

P: ¿Reciben algún aporte económico, asistencia, de dónde vienen los recursos?

JMP: “Los recursos provienen de donaciones particulares de material terapéutico- ortopédico, didáctico- pedagógico, alimentario, y en general (como ropa o incluso bicicletas que nos donara el Hospital de Juguetes de Misiones).

No poseemos adscripción institucional, ni religioso- confesional, ni político- partidaria, por lo cual nadie aporta fondos (salvo particulares para eventualmente transporte, insumos alimentarios, o cuestiones específicas como acceso a materiales ortopédicos, alimentos especiales, farmacología, etc.).

La Asociación de Padrinos de Escuelas Rurales de Argentina (APAER) nos brindó, por la pandemia, ayudas desde su Fondo de Emergencia Alimentaria, y herramientas para las huertas, becándonos chicos. La Asociación Educar para el Desarrollo Humano ha sostenido con becas y ayudas mi trabajo más específico con niños con Discapacidad.

Luego, son nuestro “padrinos” quienes brindan apoyos como donación de libros para la Biblioteca Itinerante Interactiva “Tekom’ boe”,

En ocasiones brindamos talleres/jornadas/capacitaciones educativas y recibimos donaciones de útiles.

Particulares (también) apadrinan/amadrinan niños y nos permiten con ello sostener continuidad en los kits alimentarios.”

 

P: “Caminos de Tiza” ganó muchos premios importantes. Cuéntenos un poco sobre ellos.

JMP: “Soy en lo personal (es un premio individual) el primer sudamericano en ganar dos años seguidos el Global Teacher Awards (2019 y 2020), el segundo premio de mayor relevancia mundial en la docencia (luego del Prize de Varx xxxxxxxxxxz zzzzzzzzzzzzzzzzkey), premio entregado por AKS Education Awards (India).

En 2020 fuimos también los únicos y primeros Sudamericanos en ganar el Premio Internacional Espiral, trayéndonos la Peonza de Oro (1er. Lugar) en la Categoría Educación Especial.

Pese a recibir en 2019 en Premio (Iberoamericano) a la Labor Docente (Asoc. Educar para el Desarrollo Humano), ser la única experiencia argentina destacada (ganadora/6to lugar) en el Premio ‘Maestros que Inspiran Latinoamérica’,  ser uno de los ganadores de Grandes Zoomadores NEA (2019) y ganadores del Nodo Mendoza y Finalistas Nacionales en el Premio ‘Mentes Transformadoras‘ (junto con otros premios o reconocimientos  latinoamericanos  y regionales (como el Premio Corrientes 2016 y 2017, etc. o finalista 2019 Misionero del Año) somos anónimos para el sistema educativo, y para muchas de las autoridades nacionales o provinciales.”

P: ¿Cómo los pueden ayudar? ¿Cuál es tu sueño? ¿Qué te gustaría lograr?

JMP: “Nos pueden ayudar apadrinándonos/niños, o con donaciones eventuales (de materiales concretos que necesitemos: resmas, lápices, gomas, colores).

Lo más urgente ahora, es conseguir la perforación de agua para la Comunidad Kaa’guy Porá en Andresito (Misiones), y/o cubrir el arreglo del vehículo cedido con el que transportamos alimentos, donaciones, la escuela, sillas de ruedas, etc; o hacemos evacuaciones sanitarias desde aldeas o colonias, que por motivos de seguridad necesita pasar por el taller.

Nuestro sueño es no hacer más esto, que no sea necesario. No lo hacemos porque nos guste (aunque amemos la docencia) sino porque sabemos que somos (tristemente) una necesidad. Por eso no queremos ser ONG, Fundación, Asoc. Civil, nuestro objetivo es la (re)institucionalización de cada niño, que al ingresar al sistema garantiza accesos y Derechos a DNI, CUD, vacunas, Planes, acreditación y certificación de saberes, tratamientos, etc.

No debe romantizarse nuestra tarea. Es una forma de denuncia. Otros eligen pañuelos, nosotros guardapolvos, otros rayan paredes, nosotros pizarrones, unos marchan por las calles, nosotros por los caminos rurales o de empedrado.

Ya logramos reducir casi a cero el analfabetismo, logramos construir escuelas, recuperar espacios para actividades culturales-educativas, casi erradicar el trabajo infantil, llevando a cero los casos de malnutrición/desnutrición infantil, abandono escolar, bajamos los índices de repetición, y tenemos cero casos de embarazo adolescente (desde hace 3 años aplicando ESI).

Cero casos de Dengue, de Leishmaniasis, de sarna, y cero de Coronavirus desde Atención Primaria de la Salud.

Queremos mantener/sostener estas tendencias, ampliar la Biblioteca, y lograr becar al 100% de los niños.

 

P: Nos gustaría que nos cuente una o dos anécdotas que le hayan “marcado”

JMP: “Luego de dos años de dar clases literalmente bajo árboles en la selva, lograr construir la Escuela (edificio) y equiparla, y que tanto ACAS como el Ministerio reconocieran mi trabajo con el mayor premio que un docente puede recibir en vida: bautizando una de las aulas con mi nombre; tener que desarrollar argots en Lengua de Señas en Guaraní, armar bipedestadores con cámaras de bicicletas, lograr la (re)institucionalización de niños (especialmente de los que poseen discapacidad) son anécdotas que se graban a fuego. Tener que aprender guaraní, recorrer con mi guardapolvo los mismos caminos que Quiroga describía en “Cuentos de la Selva”, o suspender una clase por un yaguareté son cosas que marcan.”

 

P: ¿Cómo es interactuar/trabajar con los niños/as en zonas rurales?

JMP: “Es un placer. El respeto, el valor a la visita, a la actividad, la disciplina con la que niños y padres cumplen, es algo que quizás no encuentro en la vorágine de las ciudades, en sus horarios, o en sus saturaciones.

El reto de llegar a caballo a ver a mis gurises, caminar en el barro, o dormir en un rancho bajo un manto de estrellas a luz de una vela, son cosas que dan magia a mis Caminos de Tiza.”

P: Un mensaje para los lectores

JMP: “No somos lo que nos pasa, sino lo que hacemos con y desde ello; un diagnóstico no es un pronóstico, mucho menos una sentencia. Las grandes escuelas estarán siempre donde los grandes maestros no los grandes edificios.

Cuando sean profesionales (o sus oficios), la mejor forma de afrontarlos es (yo lo pongo como profe porque es mi vida): comencé siendo el educador que hubiera querido para, para luego intentar cada día el que quisiera mañana para mis hijos.

Ella tiene microtia y él es autista. Nada los detuvo…

Podes encontrarlos en: https://www.facebook.com/caminosdetiza

https://escuelitasambulantescaminosdetiza.home.blog/

Gracias Laura Cáceres

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