Taekwondo en los Juegos Evita 2026, Eneas Kusiak va por más y sueña en grande
Con apenas 13 años, el representante de Jardín América se prepara para competir por segundo año consecutivo en los Juegos Nacionales Evita. Entrena desde los cinco, disfruta de la UFC y tiene un objetivo muy claro: llegar a ser medallista olímpico de Taekwondo. Desde la Tierra Colorada, comparte su historia, sus referentes, una anécdota que le dejó un aprendizaje y un mensaje para quienes también persiguen sus sueños deportivos.
Llegar a una competencia nacional no sucede de un día para otro. Detrás de cada atleta hay horas de entrenamiento, esfuerzo, acompañamiento familiar y muchas ganas de superarse. Eso lo sabe muy bien Eneas Kusiak, uno de los jóvenes que integra la delegación misionera de Taekwondo WT que participa en los Juegos Nacionales Evita 2026, en Mar del Plata.
Eneas tiene 13 años, vive en Jardín América y forma parte de la Academia de Taekwondo Kyorugui, donde entrena bajo la dirección de su sabon, Juan Denis Velázquez. Comenzó a practicar este deporte cuando tenía apenas cinco años, inspirado por sus papás, y hoy vuelve a representar a Misiones en una de las competencias deportivas juveniles más importantes del país.*
Eneas Kusiak, una segunda experiencia para seguir creciendo
Para Eneas, estar nuevamente en los Juegos Evita tiene un significado especial. Después de su primera participación, llega a esta edición con más experiencia y con la posibilidad de afrontar los combates desde otro lugar. En aquella primera clasificación también hubo algo de fortuna, pero esta segunda presencia es el resultado de su recorrido, de la madurez que fue construyendo en el deporte y del esfuerzo cotidiano en los entrenamientos.
Antes de entrar al área de competencia, ya superó el pesaje oficial con 56,8 kg, dentro de la categoría de 52 a 58 kg. Ahora se prepara para dar lo mejor junto a sus compañeros, con el apoyo de su familia, de su academia y de toda su ciudad.
En esta charla con Prisma, nos cuenta cómo empezó en el Taekwondo, quiénes son sus referentes, qué otros deportistas le gustaría conocer y por qué una derrota en sus primeros Juegos Evita terminó convirtiéndose en una experiencia que hoy lo ayuda a competir con más tranquilidad.
P: Contanos de vos. ¿Cuántos años tenés, a qué escuela vas, cuáles son tus pasatiempos y desde qué edad comenzaste con tu deporte? ¿Quién te inspiró?
EK: “Tengo 13 años, voy al Instituto Canossiano de Jardín América, me encanta ver la UFC y juntarme con mis compañeros. Comencé en el Taekwondo a los 5 años. Mi papá y mi mamá me inspiraron a conocer y seguir el hermoso camino del deporte, que todavía tiene mucho por recorrer”.
P: ¿Quién es el máximo exponente del deporte que practicás?
EK: “Uno de los máximos exponentes en el deporte para mí es Sebastián Crismanich y, más actual, me gusta CJ Nickolas”.
P: ¿Con quiénes tuviste la oportunidad de compartir actividades? ¿En qué eventos participaste?
EK: “Tuve la oportunidad de compartir con varios deportistas, como los entrenadores de la Selección Argentina de Taekwondo. Participé en varios torneos, bastantes locales y luego en un Open en Corrientes. El más importante fue los Juegos Nacionales Evita, y ya estoy participando por segunda vez”.
P: ¿A quién te gustaría conocer?
EK: “Me gustaría conocer a cualquier taekwondista que tenga experiencia y, fuera del Taekwondo, me gustaría conocer a Ponzinibbio y Kevin Vallejos, que son peleadores de MMA argentinos, o a cualquier peleador de UFC.
¿Qué querés ser cuando seas más grande?
De grande me gustaría ser medallista olímpico en Taekwondo.
¿Cuál es tu sueño?
Mi sueño es poder hacer muchos deportes y mantenerme bien físicamente, todo apuntando a las MMA”.
P: ¿Te animás a compartir una anécdota con los lectores?
EK: “Una anécdota que tengo es que en mis primeros Juegos Evita estaba muy nervioso, al borde de llorar. Esos nervios me provocaron perder un combate por hacer más de cinco faltas. Es algo que no debería haber pasado, pero está bien contarlo, porque ahora voy a ir más tranquilo y concentrado, con más experiencia, y no volverá a suceder”.
P: Para cerrar, dejales un mensaje a los chicos que también practican deportes o que sueñan con participar en una competencia como esta.
EK: “El mensaje que les dejo a los chicos es que den todo hasta el final en sus combates, no importa por cuánto estén perdiendo. Y que, si pierden el combate, no se frustren ni se pongan tristes: disfruten de sus siguientes combates y del viaje, y cuenten con orgullo que estuvieron en estos Juegos. No cualquiera puede hacerlo”.
Un sueño que recién empieza
La experiencia de Eneas deja algo para tener en cuenta: competir también significa aprender a manejar los nervios, aceptar que no siempre se gana y volver a intentarlo con más experiencia. Su primera participación en los Juegos Evita le dejó una enseñanza que hoy lleva consigo para afrontar esta nueva oportunidad.
Mientras sueña con convertirse en medallista olímpico y seguir explorando otros deportes, continúa construyendo su camino sobre el tatami, con el acompañamiento de su familia, sus entrenadores y su academia de Jardín América.
El Taekwondo no se trata solamente de competir. También enseña respeto, disciplina, compañerismo, perseverancia y control mental, valores que sirven dentro y fuera del área de combate. Y en cada uno de los jóvenes que representa a Misiones hay una historia de esfuerzo que merece ser contada.
¡Muchos éxitos, Eneas y equipo misionero! La Tierra Colorada está alentando cada paso de esta experiencia.
- Más info:
Para alcanzar esta instancia nacional, los atletas misioneros debieron superar las etapas clasificatorias de los Juegos Deportivos Misioneros, disputadas en el Centro Provincial de Alto Rendimiento Deportivo (CePARD), en Posadas. Allí se encontraron con los mejores representantes de la provincia y demostraron el nivel técnico y la preparación necesarios para conseguir su lugar en las finales.
Pero los Juegos Evita son mucho más que una competencia. Nacidos en 1948 por iniciativa del doctor Ramón Carrillo y con el impulso de Eva Perón, se convirtieron en uno de los primeros grandes antecedentes del deporte social masivo en América. Desde sus comienzos, el objetivo fue mucho más amplio que formar campeones: buscaban garantizar el acceso a la salud mediante controles médicos, integrar a las infancias de distintos puntos del país y promover el deporte como una herramienta de inclusión y dignidad.
Con el paso de las décadas, este certamen se transformó en un semillero de talentos. Por sus escenarios pasaron deportistas que luego alcanzaron reconocimiento nacional e internacional, como Diego Armando Maradona, junto a sus compañeros de Cebollitas; César Luis Menotti y Carlos Salvador Bilardo en el fútbol; el lanzador de jabalina y campeón mundial juvenil Braian Toledo, y el basquetbolista olímpico y NBA Leandro Bolmaro.
Ahora es el turno de una nueva generación, y los jóvenes de la Tierra Colorada están listos para dejar su propia huella. En ese equipo está Eneas, que encara esta segunda participación consecutiva con más experiencia, nuevos aprendizajes y la ilusión de seguir creciendo dentro del Taekwondo.
Misiones tiene equipo y va por nuevos desafíos
La delegación misionera está integrada por ocho atletas que representan a distintas categorías de las ramas femenina y masculina. En la rama femenina compiten Nayara López, en la categoría hasta 44 kg; Abigail Pavón, de 44 a 50 kg; Emily Correa, de 50 a 56 kg; y Samira Villalba, de 56 a 62 kg. Todas son de Posadas.
En la rama masculina, los representantes son Angelo Benítez, en la categoría hasta 46 kg; Leandro Cardozo, de 46 a 52 kg; Eneas Kusiak, de 52 a 58 kg, quien llega desde Jardín América; y Fernando Barreyro, de 58 a 64 kg, de Posadas.
El equipo cuenta con el acompañamiento de los sabonines Yamila Araceli González y Aldo Ariel Benítez, dos referentes de la disciplina en Misiones que aportan su experiencia y trayectoria competitiva. Ambos defendieron los colores provinciales y nacionales en el circuito de Taekwondo WT olímpico y hoy acompañan la formación de los jóvenes atletas.
Aldo Ariel Benítez es un histórico deportista de selección que obtuvo medallas internacionales de oro en torneos como el Abierto de Porto Alegre, en Brasil, y el Torneo Internacional de Asunción, en Paraguay. Además, tuvo la oportunidad de medirse y vencer a atletas de nivel olímpico. Por su parte, Yamila Araceli González cuenta con un recorrido destacado como múltiple medallista dorada en torneos regionales y topes selectivos nacionales realizados en el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CeNARD), donde históricamente ocupó los primeros puestos del ranking oficial de la Confederación Argentina.
El crecimiento de la disciplina también está relacionado con el trabajo institucional de la Federación Misionera de Taekwondo, presidida por Lucas González. Su gestión impulsa la descentralización y el acompañamiento a las academias del interior, una tarea fundamental para que los talentos de distintos municipios puedan desarrollarse y proyectarse hacia competencias nacionales.