Del código a los robots, Misiones premió el talento tecnológico de 350 estudiantes
Las Olimpíadas de Programación, Informática e Innovación con Inteligencia Artificial y Robótica (OPI IAR 2026) reunieron a estudiantes de distintas localidades misioneras y de Encarnación, Paraguay, en una final que combinó desafíos tecnológicos, creatividad y trabajo en equipo. La quinta edición tuvo una novedad especial: la primera final de Robótica + IA, y reconoció a las instituciones que alcanzaron los primeros puestos en las seis categorías.
¿Quién dijo que la tecnología solamente se aprende frente a una pantalla?
En Posadas, 350 estudiantes demostraron que también se puede aprender creando, programando, construyendo robots y buscando soluciones a desafíos inesperados.
El viernes 30 de octubre, el Instituto Superior Espíritu Santo (ISES) fue sede de la final de las Olimpíadas de Programación, Informática e Innovación con Inteligencia Artificial y Robótica (OPI IAR 2026), un encuentro que reunió a jóvenes de distintos puntos de Misiones y de Encarnación, Paraguay.
La quinta edición de esta propuesta educativa volvió a convertir a la tecnología en una experiencia para compartir y poner en práctica. Los participantes llegaron a la instancia final después de superar las diferentes etapas clasificatorias desarrolladas durante el año en distintas localidades de la provincia, por lo que la jornada también representó el cierre de un recorrido de preparación, aprendizaje y competencia.
Organizadas por el ISES, con el acompañamiento del Servicio Provincial de Enseñanza Privada de Misiones (SPEPM) y la Red de Escuelas INNOVA, las olimpíadas buscaron promover el pensamiento computacional, la creatividad, el razonamiento lógico y la capacidad de resolver problemas. La presencia de instituciones paraguayas, por su parte, volvió a darle una dimensión internacional al encuentro y fortaleció los vínculos educativos entre estudiantes de ambos lados de la frontera.
Seis categorías para poner a prueba los conocimientos
La competencia se desarrolló durante la mañana y estuvo organizada en dos etapas. Los estudiantes tuvieron que resolver ejercicios que exigieron concentración, análisis, administración del tiempo y capacidad para encontrar respuestas frente a situaciones de diferente complejidad.
Para quienes ya habían participado en ediciones anteriores, el desafío también implicó avanzar a nuevas categorías, de acuerdo con sus trayectorias escolares. Esto significó enfrentarse a consignas de mayor exigencia técnica y demostrar cuánto habían aprendido desde su última experiencia.
Las pruebas estuvieron distribuidas en seis categorías: Ofimática, Ofimática Avanzada, Programación con Scratch, PSeInt, Programación Avanzada y Robótica + IA. Cada una permitió observar distintas habilidades y niveles de conocimiento, desde el manejo de herramientas digitales hasta el desarrollo de soluciones mediante lenguajes de programación y dispositivos tecnológicos.
Uno de los aspectos más interesantes de esta experiencia fue que los estudiantes no solamente debieron demostrar lo aprendido en las aulas, sino también aplicar esos conocimientos a situaciones nuevas, revisar procedimientos y desarrollar estrategias para resolver los problemas planteados.
Robótica e inteligencia artificial, una final con obstáculos sorpresa
La gran novedad de esta quinta edición fue la primera final de Robótica + IA, que completó por primera vez el recorrido de instancias clasificatorias hasta llegar a la competencia provincial.
A diferencia de las categorías centradas en ejercicios informáticos, esta propuesta permitió que los equipos presentaran prototipos tecnológicos construidos por ellos mismos y demostraran su funcionamiento frente a un circuito de obstáculos sorpresa.
La prueba tuvo una dinámica particular: primero, los robots realizaron una vuelta de reconocimiento y, después, los equipos contaron con una instancia para revisar y reajustar sus dispositivos. Así pudieron analizar qué funcionaba, detectar dificultades y realizar modificaciones antes de intentar mejorar sus resultados.
Este desafío puso en juego mucho más que la construcción de un robot. Los participantes tuvieron que combinar conocimientos de programación, electrónica y automatización con capacidad de observación, creatividad y trabajo colaborativo. También debieron adaptarse a un recorrido que no conocían de antemano, una situación que los obligó a pensar y encontrar soluciones sobre la marcha.
La experiencia mostró cómo funciona una parte fundamental del aprendizaje tecnológico: diseñar, experimentar, equivocarse, corregir y volver a probar. En ese proceso, los errores también se transformaron en oportunidades para mejorar los proyectos.
Los docentes también fueron protagonistas
Detrás de cada estudiante que llegó a la final hubo horas de preparación y acompañamiento. Por eso, durante la jornada también se reconoció el trabajo de docentes asesores y equipos directivos de las instituciones participantes.
Educadores y directivos compartieron sus experiencias y destacaron el recorrido que las olimpíadas construyeron durante estos cinco años. La competencia fue una oportunidad para mostrar que la enseñanza de la tecnología no termina en una evaluación, sino que necesita continuidad, orientación pedagógica y espacios donde los estudiantes puedan poner en práctica sus conocimientos.
Mientras los equipos evaluadores avanzaban con la corrección de las pruebas, los participantes compartieron un almuerzo preparado por el área de Gastronomía del ISES, que acompañó nuevamente una actividad institucional de gran convocatoria. Además de colaborar con la organización, esta participación permitió que los estudiantes del área pusieran en práctica sus propios conocimientos y experiencias en la atención de eventos.
Fue también un momento para encontrarse, conversar y compartir vivencias con compañeros de diferentes localidades, más allá de los resultados de la competencia.
Conocé a las instituciones que subieron al podio de las OPI IAR 2026
La jornada, (Desde Prisma acompañamos como Comunidad Aliada) concluyó durante las primeras horas de la siesta con la ceremonia de premiación, en la que se anunciaron los resultados de las seis categorías. Los primeros, segundos y terceros puestos quedaron distribuidos entre instituciones educativas de Posadas, Eldorado, Garupá, Gobernador Roca, Campo Grande, Oberá y Puerto Esperanza.
Estos fueron los resultados oficiales:
Categoría 1 – Ofimática
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1.º puesto: Instituto San Alberto Magno, de Posadas.
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2.º puesto: Instituto Familiar Gumercindo Esquivel, de Eldorado.
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3.º puesto: Instituto San Alberto Magno, de Posadas.
Categoría 2 – Ofimática Avanzada
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1.º puesto: Instituto Politécnico San Arnoldo Janssen, de Posadas.
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2.º puesto: Instituto Politécnico San Arnoldo Janssen, de Posadas.
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3.º puesto: Instituto Superior Espíritu Santo, de Posadas.
Categoría 3 – Programación con Scratch
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1.º puesto: Instituto Familiar Gumercindo Esquivel, de Eldorado.
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2.º puesto: Instituto Superior Espíritu Santo, de Posadas.
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3.º puesto: Instituto Familiar Gumercindo Esquivel, de Eldorado.
Categoría 4 – PSeInt
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1.º puesto: Instituto Superior Yabotí, de Garupá.
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2.º puesto: Instituto Nuestra Señora de Fátima, de Gobernador Roca.
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3.º puesto: Instituto Superior Roque González, de Posadas.
Categoría 5 – Programación Avanzada
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1.º puesto: Instituto Superior Belén 0207, de Campo Grande.
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2.º puesto: EPET N.º 34, de Posadas.
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3.º puesto: Instituto Privado Aldeas Argentinas, de Oberá.
Categoría 6 – Robótica + IA
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1.º puesto: Instituto Nuestra Señora de Fátima, de Gobernador Roca.
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2.º puesto: Instituto Familiar Gumercindo Esquivel, de Eldorado.
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3.º puesto: Instituto San Nicolás de Flüe, de Puerto Esperanza.
Premios, becas y reconocimientos para seguir aprendiendo
La ceremonia de cierre también incluyó la entrega de importantes premios para los equipos destacados. Entre los reconocimientos hubo computadoras, tablets, relojes inteligentes, vouchers y otros accesorios, algunos de ellos aportados por empresas colaboradoras.
Además, se entregaron becas especiales destinadas a estudiantes que finalizarán sus estudios secundarios durante este año, una propuesta que sumó nuevas oportunidades para quienes están próximos a completar su recorrido escolar.
Antes de la premiación también se realizaron sorteos entre los concursantes, ampliando las posibilidades de reconocimiento para los estudiantes que participaron de esta experiencia.
De esta manera, la jornada no solamente puso en valor a quienes alcanzaron los primeros puestos, sino también el esfuerzo de los diferentes equipos, docentes e instituciones que formaron parte de la competencia.
Cinco años acercando la tecnología a las nuevas generaciones
A lo largo de sus cinco ediciones, las OPI IAR fueron incorporando nuevas propuestas y niveles de exigencia para acompañar los cambios tecnológicos y las necesidades de formación de los estudiantes. Las instancias zonales, la preparación en las escuelas y la final provincial permitieron construir un recorrido que estimuló el interés por la informática desde distintas etapas de la trayectoria educativa.
La incorporación de Robótica + IA marcó un nuevo paso en ese camino, al sumar experiencias prácticas vinculadas con la programación, la electrónica, la automatización y la inteligencia artificial.
En un escenario donde las tecnologías digitales tienen cada vez más presencia en la vida cotidiana, generar espacios para que chicos y chicas experimenten, creen y desarrollen sus propias soluciones resulta fundamental. No se trata solamente de aprender a utilizar herramientas, sino de comprender cómo funcionan, explorar sus posibilidades y desarrollar una mirada creativa y crítica.
La final de las OPI IAR 2026 dejó 350 estudiantes como protagonistas de una experiencia que combinó conocimientos, desafíos y vínculos entre instituciones de distintos lugares de la región. Hubo podios, premios y nuevos proyectos, pero también algo que vale la pena destacar: la posibilidad de descubrir que las ideas pueden convertirse en soluciones cuando se trabaja, se experimenta y se aprende en equipo.
Felicitaciones a todos!