Carlos Gianni: la música que se parece a la infancia
Un recorrido por su memoria, su oficio y la mirada sensible de uno de los grandes creadores de la música teatral para chicos en la Argentina.
-Hablar de teatro para niñas, niños y familias implica hablar de sensibilidad, juego, pensamiento y formación. Juan Cervera sostiene que el teatro para niños debe responder a sus necesidades íntimas y que quien elige textos dramáticos para ellos necesita mirada de educador; además, retoma a Peter Slade para advertir que no se debe pensar primero en los problemas propios, sino en los de la infancia. UNICEF, a su vez, recuerda que los primeros años de vida son decisivos y que el acompañamiento adulto, los estímulos y el cuidado temprano son claves para el desarrollo.-
P) Contanos de vos. ¿A qué jugabas cuando eras chico? ¿Qué leías? ¿Escuchabas radio?
CG: “Nací en Buenos Aires, en el barrio de Parque Patricios. De chico podíamos salir a la calle a jugar a las figuritas, las bolitas, el balero y el yoyó. No había TV, entonces leía algunos libros de Constancio C. Vigil, como El mono relojero y La hormiguita viajera. También escuchaba programas de radio, como Tarzán y Tarzanito, y como no había mucha música en discos para chicos, escuchaba bastante folclore y música popular.”
P) ¿Cómo era la escuela, el barrio. Cómo se entretenían los chicos?
CG: “La escuela era privada y solo para varones. Se podía jugar a la pelota en la calle y, cuando pasaba un auto, parábamos. En uno de los departamentos de nuestra casa había una chica un poco mayor que tocaba el piano, y yo iba siempre a escucharla estudiar. Ahí empezó mi gusto por la música y les propuse a mis papás estudiar con la profesora del barrio. En ese momento se decía que tercer grado era muy difícil porque había que dividir por dos cifras, entonces mis padres me pusieron una prueba: si andaba bien en la escuela, seguiríamos con el piano. Parece que anduve bien, porque seguí estudiando música hasta ahora.”
P) Contanos de tu adolescencia. ¿Cómo fuiste yendo rumbo a la música. Había espacio para la creatividad?
CG: “Mi adolescencia anduvo entre el colegio y la música. Escuchaba y veía películas de comedias musicales, en general norteamericanas, y no tenía mucho espacio para la creatividad, porque la profesora de piano, cuando yo quería improvisar, no me dejaba y me obligaba a tocar la música escrita, de los grandes compositores clásicos. Hoy en día, la improvisación es una de las materias curriculares en toda carrera de música.”
P) Contanos sobre tus trabajos. ¿Qué te inspira. Cuántos discos, obras, ya hiciste. Cuántos proyectos?
CG: “Empecé a trabajar en el Colegium Musicum, donde estaba estudiando, acompañando con el piano las clases de Expresión Corporal. Ahí conocí a Hugo Midón, que me propuso trabajar con la música en una obra para chicos. Yo le dije que no tenía idea de teatro para niños, pero insistió hasta que finalmente nos juntamos un grupo de actores, él y yo a improvisar sobre lo que más tarde fue La vuelta manzana, un espectáculo que estuvo diez años en cartel. En cuanto a mi tarea, puedo decir que me inspira la vida misma. Trabajar con chicos es maravilloso, porque son seres inteligentes, profundos, sensibles y que aman el juego. Si la música que les hago tiene esas características, estamos en la buena senda. Hay más de 40 DVD grabados y algunas obras que no llegaron a representarse.”
P) ¿Cómo es trabajar para niños. Interactuar con ellos, su familia? Contanos una anécdota
CG: “Algo que comenté varias veces es que cuando trabajábamos con Midón, él trataba de canturrearme lo que había pensado cuando escribía algún texto, y yo le decía: ‘¡No me cantes!’. Era para estar libre de sus influencias y no hacer exactamente lo que a él se le había ocurrido. Obviamente, después decía que le había frustrado su carrera de cantante.”
P) Y sobre Irulana ¿Cómo fue ese trabajo y tu participación?
CG: “El trabajo que hicimos en Irulana y El ogronte partió de una idea de Gricelda Rinaldi y fue maravilloso, porque ella eligió para escribir las letras de las canciones a una amiga con la que ya habíamos trabajado, Silvina Reinaudi. Creo que resultó un proyecto excelente.”
P) Dejanos un mensaje para los lectores de Prisma.
CG: “Quisiera dirigirme a los músicos que están en relación con los niños: que sigan formándose, estudiando y atendiendo a las necesidades de los chicos. Porque no es más fácil trabajar para chicos que para adultos: es otro mundo, tan complejo que debemos estar dispuestos a aprender de ellos.”
Muchas Gracias Carlos!
*Carlos Gianni es Licenciado en Educación Musical, docente, compositor y director musical, reconocido por su trabajo en teatro infantil y comedia musical, además de ser un colaborador histórico de Hugo Midón. La ficha del Palacio Libertad lo vincula con espectáculos como Locas canciones para mirar, Derechos torcidos, Huesito Caracú, Vivitos y coleando y La Vuelta Manzana; por su parte, Alternativa Teatral destaca también su labor docente, sus conferencias y su trayectoria sostenida desde 1987.