Por una mirada que brinde acompañamiento, sostén y contención.

Por una mirada que brinde acompañamiento, sostén y contención.

Nos llega un nuevo texto desde el Forum de Infancias de Misiones y lo compartimos con ustedes.

Por una mirada que brinde acompañamiento, sostén y contención.

Después de un tiempo, leyendo los artículos de mis compañeros del Fórum Infancias Misiones presentados en este espacio, vengo pensando sobre que escribir que permita “inscribir, reinscribir, recordar, y transmitir” como lo decía la coordinadora del Fórum Infancias de Misiones Lic. Patricia Smith en su escrito “Miramos una sola vez el mundo en la infancia”. Vengo pensando en las vivencias jugadas, pintadas y habladas de mis pacientes, vengo pensando en factores comunes y no comunes. ¿Qué podré trasmitir que cuide a las infancias y adolescencias de la patologización y la medicalización? ¿Qué podré trasmitir que nos dé lugar a pensar diferentes formas de acompañar a niños, niñas y adolescentes, facilitar la escucha, que habilite un lugar a la historia propia de cada uno, que evite rotular, que acompañe los tiempos y ritmos, que nos permita reflexionar antes que medir, clasificar, diagnosticar y/o medicalizar?

En artículos anteriores, colegas han propuesto pensar sobre funciones maternas y paternas en estos contextos que estamos viviendo, en que será adolescer en pandemia, en lo necesario del juego en los niños, el juego jugado con otro, y así veníamos pensando cómo es necesario que tanto quienes nos encargamos de atender en salud, como las madres y los padres y los cuidadores, y las niñas, niños y adolescentes, transitaríamos de un mejor modo, siendo acompañados.

La Lic. Lucia Rattaro, miembro del Fórum Infancias Misiones, había mencionado en su artículo “el duelo en la infancia” presentado en Prisma Digital un tiempo atrás, que lo que se comparte con otro, permite construir red de contención y de sostén tan necesaria en nuestros tiempos. Dicho sostén y contención, en lugar de rótulo y clasificación.

Ello me recuerda a que una docente preguntaba, ¿Qué hacer con el TDAH de este niño?, ya que no puede atender en clases, y comenzó a pegar a todos. Otra docente mencionaba lo atrasada que estaba su alumna, frente a todos sus otros compañeros. Un padre se preguntaba muy angustiado, ¿Por qué su hijo comenzó a ser tan irresponsable? Ante sus preguntas me surgieron infinitos cuestionamientos ¿Cómo acompañar a esta docente, a este padre a cumplir su rol y función? ¿Cómo contribuir a que este niño o niña deje de ser mirado por un diagnóstico, un rótulo, y pueda ser mirado por su historia y su subjetividad? ¿Cómo abrir camino a que madres, padres y cuidadores se sientan también contenidos y sostenidos, para sostener a los desbordes de estos niños y niñas? Y así una serie de preguntas, donde lo que predomina, es buscar la salud mental, en pos de que todo el contexto pueda sentirse acompañado y sostenido para sostener a otros.

Ya mencionaba Beatriz Janin, Fundadora del Fórum Infancias, que “los lazos sociales, la solidaridad, los ideales compartidos, posibilitan a los adultos la metabolización de las situaciones dolorosas, cumpliendo el papel que tiene en la infancia la capacidad de contención materna-paterna”, mencionando así la importancia de la presencia de otro amable, caritativo, dispuesto a la escucha en predominancia de el “sálvese quien pueda”, la gran importancia de esta capacidad ligadora. Es tan necesario ese otro semejante que opere como sostén y contención, para facilitar la ligazón, y evitar la sensación de estar viviendo en un caos continuo.

Al decir de Daniela Seewald, miembro del Fórum Infancias Misiones, en su escrito “Adolescer en Tiempos de Pandemia”, será necesario trabajar por una sociedad que ampare, cuide, acompañe. Y ello ha primado en cada uno de los escritos de mis compañeros, la necesidad del acompañamiento. Y quizás sería bueno ir cerrando con preguntas, que nos permitan reflexionar y re-pensar ¿Cómo acompañar a ese par, a ese adulto, adolescente, niño o niña, para que su transitar sea más liviano, para que el sufrimiento psíquico pueda ser sostenido y abordado, para sentirnos con otro? Uno de los caminos posibles, y quizás más importante, sea escuchando. Habrá tantos modos posibles como personas, pero lo común, es lo imprescindible de ser acompañado por otro, que facilite el sostén y la contención. Y no el juzgar y rotular.

Cristina Anabella Ibañez

M.P. 658

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