Somos lo que nos decimos

Somos lo que nos decimos

“Se ha establecido científicamente que el abejorro no puede volar. Su cabeza es demasiado grande y sus alas demasiado pequeñas para sostener su cuerpo. Según las leyes aerodinámicas, sencillamente no puede volar. Pero esto nadie se lo ha dicho al abejorro, así es que vuela”.
¿Cuántas veces creímos, o nos hicieron creer que no éramos capaces de hacer algo?, ¿Cuántas veces renunciamos a sueños o proyectos porque parecía que nos embarcábamos en un viaje al fin del mundo sin boleto de vuelta?, ¿ cuantas veces dijimos esto no es para mí, por el solo hecho de no dar ese paso que nos saca de lo conocido, de nuestra zona de confort, solo porque pensamos o sentimos que no contamos con las habilidades para realizar una tarea determinada?.
Siempre antes de cada acción se nos antepone un pensamiento, generalmente cargado de emociones que podríamos llamar “negativas”, miedos, dudas. ¿Por qué pasa esto? Porque los pensamientos son expresiones de algo mas estable, algo que tenemos guardado en nuestra mente, que podemos llamar “creencias”.
Estas creencias que hablábamos anteriormente, llevan el nombre de creencias limitantes, dado que son ideas u opiniones negativas que consideramos como verdaderos sin que lo sean, e influyen notoriamente en nuestra vida. Estas creencias son adquiridas en la infancia y generalmente se refuerzan con la experiencia, ejemplos de estas son las frases “no soy capaz de”, “no puedo”.
Pero también tenemos creencias que son potenciadoras, aquellas que nos dan seguridad, y surgen cuando tenemos la certeza que algo nos va a salir bien porque contamos con las herramientas necesarias para realizar lo que sea que nos pidan.
Las creencias tienen un poder extraordinario, dirigen nuestros pensamientos y nos condicionan, así que, si creemos que hoy todo nos va a salir mal, tengan por seguro que así va a ser.
Por eso es muy importante como nos hablamos, que nos decimos a nosotros mismos. Cada vez que pensamos estamos usando el “auto diálogo” y lo más importante de todo es que lo que te digas a vos mismo va a determinar como te vas a sentir, “nos convertimos en lo que nos decimos”.
Si el lenguaje en el que uno se dirige a sí mismo es positivo, las emociones que despertará serán agradables y nos sentiremos más capaces de afrontar los retos y aprender de las dificultades que surjan.
Las personas que mantienen consigo mismas auto diálogos positivos consiguen con mayor facilidad sus metas, obtienen mejores resultados académicos, incrementan su rendimiento deportivo, establecen relaciones más profundas y duraderas con las personas de su entorno, y disfrutan de una mejor salud física y psicológica.
No dejemos que nos digan que no podemos volar, seamos como el abejorro, seamos amables y comprensivos con nosotros mismos, si no lo hacemos nosotros, ¿quién?
Lic. Paula Pintos ( Instituto RIE )
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