A los 19 años estudia, emprende, desfila y demuestra que animarse siempre vale la pena
Mientras muchos todavía buscan descubrir qué quieren hacer con su futuro, María Alejandra Santos, una joven de 19 años de Posadas, decidió no esperar. Estudia Criminalística, maneja un emprendimiento gastronómico, trabaja como creadora de contenido y, además, se abrió camino en el mundo del modelaje profesional.
Su historia no habla de suerte, sino de esfuerzo, de aprender a convivir con los “no”, de capacitarse y de seguir intentando incluso cuando las cosas no salen como esperaba. Entre clases, pedidos de alfajores, castings y desfiles, Alejandra demuestra que emprender y perseguir los sueños es posible cuando hay constancia y ganas de crecer.
En esta entrevista con Prisma, comparte su recorrido y deja un mensaje para todos los adolescentes que todavía dudan en dar el primer paso.
P: ¿Quién es María Alejandra Santos?
“Tengo 19 años, soy de Posadas y actualmente estudio Criminalística. Al mismo tiempo llevo adelante dos emprendimientos: uno gastronómico llamado Alfajorcitos Bakery y otro como creadora de contenido, además de trabajar como modelo profesional.
Me pueden encontrar en Instagram como @alejandra_santo.s y @alfajorcitosbakery.”
P: ¿Cómo empezó tu camino en el modelaje?
“Comencé en marzo del año pasado haciendo trabajos independientes y después me formé en la agencia TomaUno Models.
Más allá del trabajo, me llevé muchísimo aprendizaje. Aprendí a caminar en pasarela, a posar según lo que busca cada marca y, sobre todo, gané mucha confianza en mí misma. Además encontré un grupo lleno de compañerismo donde hice grandes amigas.
Algo que aprendí es que el modelaje también está lleno de rechazos. Hay temporadas con mucho trabajo y otras con muy poco. Muchas veces una marca no te elige simplemente porque busca determinadas características físicas.
Por eso mi consejo no es solo para quienes quieren ser modelos, sino para cualquier persona: hay que aprender a aceptar el rechazo sin tomarlo como algo personal. Siempre habrá lugares donde te elijan y otros donde no. Lo importante es seguir siendo auténtico, profesional y no dejar de intentarlo.”
P: ¿Qué es lo que la gente no ve detrás de una pasarela?
“Muchísimo trabajo.
Cuando vemos una producción terminada parece que todo sale perfecto, pero detrás hay estilistas, maquilladores, fotógrafos, asesores de imagen, organizadores y un gran equipo.
Mi primer desfile fue el cierre de año de TomaUno Models, llamado Dolce Vita. Una semana antes hicimos el fitting, donde practicamos las pasadas, conocimos los diseños que íbamos a usar y ensayamos toda la coreografía.
El día del desfile llegamos varias horas antes para peinarnos, maquillarnos y seguir practicando.
A mí me tocaron dos pasadas seguidas para distintas diseñadoras, así que fue correr, cambiarme rapidísimo y volver a salir. Fue una experiencia hermosa, aunque terminé con los pies destruidos por los tacos.”
P: ¿Y cómo son los castings?
“También requieren mucha paciencia.
Generalmente esperamos durante varias horas junto a otras modelos hasta que llega nuestro turno. Allí toman nuestras medidas, la altura, una fotografía del rostro y nos hacen desfilar para evaluar cómo caminamos.
Después solo queda esperar el llamado para saber si quedamos seleccionadas.”
P: ¿Cuál fue el momento que más disfrutaste como modelo?
“Uno de los más especiales fue cuando participé en vivo en un programa de televisión junto a la diseñadora Romina de Olivera, que me convocó para representar sus diseños.
Fue una experiencia distinta y me sentí muy cómoda frente a las cámaras.
También recuerdo con mucho cariño un workshop donde conocí al modelo internacional Gastón Ybalo. Escuchar sus consejos me ayudó a confirmar algo que hoy intento aplicar siempre: si nunca lo intentamos, el “no” ya lo tenemos. Hay que animarse a buscar el “sí”.”
Emprender con sabor a sueños
P: ¿Cómo nació Alfajorcitos Bakery?
“Mi emprendimiento empezó en octubre del año pasado.
Se llama Alfajorcitos Bakery porque los alfajores de maizena siempre fueron las preparaciones que más elogios recibían entre mi familia y mis amigos.
Durante mucho tiempo los vendía de manera informal, hasta que un día decidí tomármelo en serio.
Creé una cuenta en redes sociales, elegí un nombre y empecé a aprender por mi cuenta cómo hacer videos, promociones, sorteos, publicaciones y mejorar constantemente las recetas.
Trabajo con modalidad delivery y take away, y mi gran sueño es tener algún día mi propio local.”
P: ¿Cómo organizás el estudio con el emprendimiento?
“No siempre es fácil.
Las ventas suelen aumentar mucho en la facultad, a fin de mes o durante la tarde, cuando aparecen las ganas de comer algo rico.
En época de parciales tuve que frenar la producción durante unas semanas para concentrarme en estudiar. Ahora que terminaron las vacaciones ya volví con todo.
Generalmente manejo todo sola, aunque cuando hay muchos pedidos mis papás siempre me dan una mano para organizar las entregas.”
P: ¿Qué es lo que más disfrutás de emprender?
“Cocinar.
Es una de las cosas que más feliz me hace. Me encanta probar recetas nuevas, experimentar sabores y seguir aprendiendo.
Con el tiempo ya memoricé todo el proceso de preparación y cada pedido representa una oportunidad para mejorar.”
“No dejes que la vergüenza decida por vos”
P: ¿Qué mensaje te gustaría dejarles a los lectores de Prisma?
“Me gustaría que se queden con una idea.
En la vida todos ganamos y perdemos. Lo importante es no dejar de intentar.
Si dejás que la vergüenza, el miedo o la inseguridad te frenen, siempre vas a tener el mismo resultado: el “no”.
A mí todavía me cuesta algunas veces, pero aprendí que el rechazo forma parte del camino y que siempre hay una nueva oportunidad.
Cuando sientan que no avanzan, miren hacia atrás y recuerden cuánto crecieron.
Hace un año jamás imaginé que iba a estar estudiando, emprendiendo, trabajando como modelo y viviendo todas las experiencias que tengo hoy. Tampoco sé dónde voy a estar el año que viene, y eso también es lo lindo.
Mi consejo es que se capaciten todo lo que puedan, que aprendan, que no posterguen tanto sus sueños y que cuando estén cansados respiren, descansen un poco… pero no abandonen.
Porque el primer paso siempre da miedo. Lo importante es darlo.”
Gracias Genia!