Uso educativo de celulares en clase

Uso educativo de celulares en clase

Como ya sabés, mediante otra ley, la Legislatura provincial autorizó el uso de teléfonos celulares y otros dispositivos tecnológicos en horas de clases dentro de los establecimientos educativos, tanto de gestión pública como privada, en todos sus niveles.

La finalidad es que estos aparatos sean utilizados como herramienta pedagógica, didáctica y de innovación tecnológica, para lo cual es necesario promover su uso racional, organizado, planificado y creativo dentro del aula.
“La incorporación de estos dispositivos en las escuelas apuesta a la agenda educativa, busca favorecer el uso de las tecnologías con sentido pedagógico, y colabora en la construcción de conocimientos socialmente relevantes”, argumentó el legislador Carlos Rovira, autor del proyecto.
“Es indispensable enriquecer el proceso de aprendizaje, tanto en los alumnos como en los docentes, capacitando a estos últimos para que incluyan las nuevas tecnologías en la enseñanza de los contenidos”, expresó.
Bien. Ante tan controvertida propuesta, pues sabemos la oposición de algunos padres, algunos docentes y la sociedad en general sobre esta temática, decidimos consultar a una de las personas que más sabe sobre el uso de pantallas en niños y adolescentes: Roberto Balaguer*, consultor en distintas temáticas vinculadas a Tecnología, Educación y juventud.**
P: ¿Cómo ves el uso de los celulares en la escuela?
RB: “El tema del uso de celulares en la escuela, en general, ha tenido diferentes etapas: al principio una etapa de muchísima resistencia a ellos, luego una etapa de cierto enamoramiento, de cierta búsqueda, de hacer algunas cuestiones con el celular. El tema es que el celular puede ser bueno para generar situaciones de mayor interacción dentro de la clases, a través de mentis o Kahoot, alguna actividad de esas, buscar información en tiempo real, pero, a los efectos de los otros tipos de trabajo, de escritura, de desarrollo, programación o múltiples otras situaciones, es realmente difícil y es un dispositivo que es muy social, está muy orientado hacia lo social, sea la comunicación, el ocio, el entretenimiento, la diversión, por lo tanto, en general es un disruptor de la atención y es difícil poder utilizarlo realmente como una herramienta realmente pedagógica. Salteadamente, cada tanto, en algunos momentos, puede funcionar bien, pero tenerlo por efecto como si fuera el instrumento, más importante- como siempre, el instrumento tiene que estar al servicio de una actividad, de una cierta pedagogía, de una didáctica especial, digamos pensado para eso-y si ahí cumple con esas condiciones genial o sino hay otras miles de manera, entonces no es ni sí ni no, pero tampoco ni nunca ni siempre.
P: Vos hablabas del celular como prótesis y en esta pandemia, esto se duplicó, ya que los docentes y alumnos interactuaban por WhatsApp para envío y corrección de tareas, incluso como conexión entre padres e hijos en las situaciones donde los chicos no tenían sus teléfonos. Nos gustaría que nos comentes tu opinión sobre estas situaciones.
RB: “El celular, sí, es una prótesis porque cada vez almacena no solo más datos de la persona, sino también funcionalidades. Entonces esto hace que cada vez más las personas estemos más dependientes, en la medida de que más funcionalidades dependen: despertador, el reloj, el teléfono, el mail, las comunicaciones, el entretenimiento, las redes sociales, todo confluye ahí. Por lo tanto, hace que cada vez seamos más dependientes, no de distintos dispositivos, sino de uno solo donde confluyen todos. En épocas de pandemia, evidentemente, ha sido un elemento fundamental en algunos contextos para poder estar en contacto, para poder tener ese lazo con los estudiantes y generar sobre todo grupalidad, generar comunidad, que digamos, es algo bastante importante, especialmente cuando faltan dispositivos de trabajo y los teléfonos terminan siendo la única manera de reestablecer ese contacto, por eso ha sido muy importante sobre todo en algunos contextos.”
P: En Argentina, aún hay provincias que no han definido la vuelta a clases. De todos modos, han entregado netbooks y tablets para varias instituciones. Amigarse con la tecnología, estar en contacto con ella ¿Previene casos de grooming, ciberbullyng, uso excesivo de pantallas? (Porque antes la televisión era mal vista, pero una vez que ingresó a las escuelas, generó otro efecto.)
RB: “En realidad son todos fenómenos, que, si bien incluyen la tecnología, son todos fenómenos sociales, de grupalidad, de vínculos ¿no?, que tienen que ver con dinámicas, con contextos, con climas institucionales y donde los dispositivos sí, está visto que estimulan o promueven determinados usos ¿verdad?. Pero los generadores, la causalidad no van por el celular que, lo que puede hacer sí es amplificar, hacer visible y aumentar enormemente las audiencias, pero no es lo que genera. Tanto el ciberbullying, el grooming y el uso excesivo tienen que ver con determinada dinámica familiar, sociales, grupales que se van dando ¿no? Eso es importantísimo tenerlo en cuenta porque sino le atribuimos a la tecnología determinadas responsabilidades que bueno, hay que buscarlas más en las personas, en las formas de vincularse que en los dispositivos. Los dispositivos lo que hacen es, promueven, estimulan, favorecen, determinados usos y desestimulan y no habilitan otros tipos de usos. Pero después son personas que toman decisiones, que hacen o dejan de hacer, que se burlan, acosan o tratan bien a los otros, a través de esos dispositivos. El tema está en que, si los dispositivos pueden ayudar, facilitar, es un catalizador importante, pero la última responsabilidad sigue siendo de los climas laborales, de las personas y de los vínculos, que se establecen.”
P: Cambiando de tema; respecto a los videojuegos y juegos en pantalla. Vos estuviste dando charlas, entrevistas sobre videojuegos y socialización en niños y adolescentes. Nos gustaría que nos comentes brevemente sobre tu punto de vista sobre el tema. (¿Los padres, los adultos, se dieron cuenta que sus hijos pasan mucho tiempo frente a la pantalla con la pandemia?)
RB: “Los padres en muchos casos descubrieron la cantidad de horas que pasaban sus hijos frente a las distintas pantallas. Yo acabo de dar un curso sobre justamente, videojuegos y socialización en niños y adolescentes, el mundo del juego, el mundo del encuentro social ha pasado de la vereda ¿no?, a la pantalla. Son lugares de encuentro. No son solo lugares de juego, sino también lugares de “encuentro para jugar” y muchas veces el juego es una excusa para encontrarse y para interactuar. Hoy muchas de esas actividades online tienen esa función, de simplemente agrupar a los chicos y poder brindarles esa “plataforma” para encontrarse. El tema de los videojuegos es que han sido demonizados como buena parte de la tecnología. Y lo cierto es que cuando uno empieza a rastrear lo importante, y separamos la paja del trigo, y lo que se dice y los mitos, en realidad uno encuentra que los videojuegos desarrollan un sinfín de habilidades que están documentadas, que tienen que ver con atencional, que tiene que ver con lo perceptivo, incluso tienen que ver también con la posibilidad de desarrollar habilidades blandas, de trabajo en equipo en entornos virtuales, algo tan necesario hoy, y obviamente estamos hablando de tres grandes categorías: 1) un uso normal, 2) un uso problemático y 3) un uso adictivo. En los últimos dos, ya las condiciones son otras, el tipo de juego cambia, la modalidad, las razones para jugar y el lugar que ocupa el videojuego en la vida es distinto. Pero la enorme mayoría, por lo pronto los varones, casi en el 100% y en el caso de las chicas, ronda el 60% juegan videojuegos y su vida transcurre de manera normal y no hay una gran correlación entre eso y los resultados finales. Siempre termina siendo más importante otras variables más duras: contexto socioeconómico, lo educativo, de los padres, aspiracional, libros, en fín, toda una cantidad de elementos que dicen más y hablan más de las posibilidades del desarrollo de los jóvenes y de los niños, que jugar o no videojuegos.”
P: Estás lanzando “Convivir en tiempos difíciles” ¿Qué nos trae este nuevo libro?
RB: “El libro fue escrito durante la pandemia junto a dos colegas: Lorena Estefanell y Ariel Gold, psicóloga y psiquiatra infantil, para tratar de entender de una forma esto que nos está pasando, esto que estamos viviendo, que no había antecedentes, que no había bibliografía como para poder recurrir. Hicimos una investigación. Tuvimos más de 1500 familias respondiéndonos a un sinfín de preguntas que nos permitieron entender con datos un poco mejor cual era la situación afectiva, emocional, cuáles eras las principales preocupaciones, cómo habían vivido los uruguayos (por lo menos los uruguayos que habían respondido esta encuesta) y nos llevamos unas sorpresas interesantes, como por ejemplo, que habían encontrado muchos más momentos de interacción, para compartir, que había terminado siendo una experiencia calificable como “placentera con momentos difíciles” a pesar de que nosotros teníamos la expectativa de repente de que, pudiera ser una situación tal vez terrible o muy displacentera, bueno, se generó mayor empatía, mayor disponibilidad emocional, mayores puntos de encuentro, lo cual, hacen que cuando uno le pregunte también a la gente si quiere conservar algo de esto y va y piensa conservar algo de lo descubierto, en esta convivencia, en este tiempo difícil, el 60% dice que sí, que quisiera conservar eso porque lo ha enriquecido en cuanto a paciencia, disponibilidad emocional, y calidad del encuentro. Así que a pesar de lo difícil, siempre cabe la posibilidad que nos ilustra la investigación, lo que pudimos ver ahí es que se pueden hacer cosas buenas con situaciones que a priori no parecen del todo buenas.”
P: ¿Cuándo volvés a Misiones?
RB: “Cuando me inviten, con gran gusto estaré por ahí. Les mando un gran abrazo.”
(Recordemos que Roberto visitó en varias ocasiones nuestra provincia, para capacitar a padres desde la Escuela de Robótica y para la Semana de las Tics)
Gracias Roberto por la buena onda!
*Roberto Balaguer:
Doctorando (UBA, Argentina).
Mágister en Educación (Univ. ORT, Uruguay).
Psicólogo (Universidad de la República, Uruguay).
Posgraduado en Psicología (Univ. Minnesota, EEUU).
Posgraduado en Psicoterapia Psicoanalítica de Niños y Adolescentes (Clínica UNO, Uruguay).
Posgraduado en Psicoterapia Psicoanalítica de Adultos (Clínica UNO, Uruguay).
Experto en TICs y Discapacidad (Fundación Free/ Universidad Católica del Uruguay/ Universidad Córdoba, España).
DOCENCIA
Ex Docente universitario en  Facultad de Psicología de la  UDELAR (Universidad de la República).
Docente universitario en posgrados de Educación (Diploma y Maestría en Orientación Educativa) en la Universidad Católica del Uruguay.
Docente universitario en Maestría en Tecnología Educativa en CLAEH (Centro Latinoamericano de Economía Humana).
ACTIVIDAD LABORAL
Consultor en distintas temáticas vinculadas a Tecnología, Educación y juventud.
Ha participado en la capacitación del Plan CEIBAL (OLPC en Uruguay) invitado por la Comisión de Educación del Plan Ceibal y también como parte del equipo técnico de la Universidad Católica del Uruguay.
Ex- Asesor en educación para Plan CEIBAL (OLPC en Uruguay 2012, 2013).
Ex Investigador del Sistema Nacional de Investigadores (ANII).
Con veinte años de experiencia en instituciones educativas, se desempeña desde 2008 como Director del Programa Link.spc (TICs y Educación) en St. Patrick’s College, Montevideo, Uruguay.
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