M del Monte lleva el rap misionero desde el monte hasta donde lo lleve la aventura
César Martín Cabaña, conocido artísticamente como M del Monte, es rapero, freestyler y gestor cultural de Posadas. Su camino comenzó detrás de una cámara, filmando competencias de freestyle, hasta que se animó a tomar el micrófono. Hoy apuesta por la música, el trabajo independiente y la construcción colectiva de la cultura hip-hop. En esta entrevista con Revista Prisma, comparte sus experiencias, los desafíos de producir de manera autogestiva y un mensaje para los chicos que sueñan con abrirse camino a través del arte. Martín es ganador del 2do premio categoría juvenil de los Premios Prisma Nacionales 2da Edición.
De filmar competencias a agarrar el micrófono
—Contanos sobre vos. ¿Cuántos años tenés, cuáles son tus pasatiempos y cómo comenzaste en el mundo del rap? ¿Quién te inspiró y cómo surgió tu proyecto?
Mi nombre es César Martín Cabaña, tengo 28 años y soy conocido artísticamente como M del Monte. Soy rapero, freestyler y gestor cultural de Posadas, Misiones. Mi vida está muy ligada al hip-hop, no solamente desde la música, sino también desde lo audiovisual, desde 2019, la organización de eventos y el acompañamiento a otros artistas.
Mis pasatiempos están relacionados con escribir, escuchar música, aprender de la cultura y compartir momentos con los pibes que están en la misma búsqueda. Antes de dedicarme de lleno a rapear, trabajaba filmando competencias de freestyle en Posadas y otros lugares de Misiones. Ese fue uno de mis primeros acercamientos fuertes a la escena, hasta que me animé a pasar de estar detrás de la cámara a agarrar el micrófono.
Mi camino fue creciendo de manera independiente, viajando muchas veces a dedo, conociendo lugares, personas y escenarios. Recorrí distintas localidades de Misiones y también llegué a otras provincias de Argentina y a Paraguay. Cada viaje me dejó una experiencia y me enseñó que, cuando uno tiene un objetivo y mantiene la fe, siempre puede encontrar una oportunidad para seguir avanzando.
Más que inspirarme en una sola persona, me inspira la gente que lucha por salir adelante, las historias de vida y todo lo que uno aprende en la calle. Mi proyecto nació de las ganas de expresar lo que vivo, transformar mis experiencias en letras y demostrar que desde nuestra tierra también podemos construir algo grande. Para mí, M del Monte representa mis raíces, mi identidad y una manera de llevar un mensaje a través del rap.
Un proyecto que se construye entre varios
—¿Con cuántas personas trabajás?
M del Monte es un proyecto independiente que se construye con muchas manos y voluntades. Trabajo con productores musicales, realizadores audiovisuales, organizadores, freestylers, gestores culturales y otros artistas que se van sumando a cada aventura.
No siempre hay un equipo fijo: muchas veces somos dos o tres personas haciendo lo posible para sacar adelante una idea, y otras veces se forma un grupo más grande. Algo que aprendí en este camino es que nadie construye una cultura solo. Cada persona que aporta su tiempo, su conocimiento o su espacio forma parte de lo que estamos haciendo.
El hip-hop como expresión, identidad y encuentro
—¿En qué eventos participaste y qué actividades realizan?
Participé en competencias de freestyle, shows, encuentros culturales, eventos musicales y espacios donde el hip-hop se encuentra con otras expresiones artísticas. También tuve la oportunidad de ser host y presentador en eventos, acompañando a otros artistas y ayudando a generar espacios para que puedan mostrar su talento.
Entre las experiencias que marcaron mi camino están las competencias y encuentros de la escena misionera, Pangea Misionera, Rap Sin Corte, eventos en distintas localidades de la provincia y presentaciones fuera de Misiones. También participé en actividades vinculadas a la cultura hip-hop y tuve la oportunidad de compartir mi experiencia en espacios educativos y culturales.
Hoy, con M del Monte y las M Aventuras, buscamos seguir generando movimiento a través de la música, los videoclips, las presentaciones y la conexión entre artistas. Creemos que el hip-hop no es solamente una competencia o un show: también es una herramienta de expresión, identidad, encuentro y transformación social.
Hacer cultura de manera independiente
—¿Reciben ayuda? ¿Cómo se sustentan? ¿Trabajan en red?
Es un camino independiente y muchas veces cuesta sostenerlo. No siempre contamos con los recursos necesarios, así que gran parte del trabajo sale del esfuerzo propio, de lo que podemos generar con nuestras actividades y del apoyo de personas, emprendimientos y espacios culturales que creen en lo que hacemos.
Muchas veces ponemos tiempo, trabajo y recursos propios para que una actividad se concrete. También buscamos generar vínculos con otros artistas, productores, organizadores y gestores, porque entendemos que trabajar en red es fundamental para que la cultura siga creciendo.
Creo que en Misiones hay muchísimo talento, pero necesitamos más oportunidades, más espacios y más acompañamiento para que los proyectos puedan desarrollarse. Por eso intento aportar desde mi lugar, apoyar a quienes están empezando y demostrar que podemos construir cosas importantes trabajando en comunidad.
Viajar a dedo y seguir el sueño
—¿Te animás a compartir una anécdota con los lectores de Prisma?
Una de las experiencias que más me marcó fue viajar a dedo para participar en competencias y encuentros de rap. Muchas veces salí sin tener todo resuelto, sin saber exactamente cómo iba a llegar o qué iba a pasar después, pero con las ganas intactas de seguir haciendo lo que amo.
En esos viajes conocí personas que me dieron una mano, compartí momentos con artistas de distintos lugares y entendí que el camino vale tanto como llegar a un escenario. Cada encuentro me enseñó algo distinto.
También recuerdo cómo empezó todo desde el otro lado de la cámara, filmando a otros pibes que se animaban a rapear. En ese momento quizás no imaginaba todo lo que iba a vivir con un micrófono en la mano. Con el tiempo entendí que cada etapa me estaba preparando para la siguiente.
Por eso hoy valoro cada oportunidad, desde una competencia en un barrio hasta una presentación en un escenario importante. Para mí, cada espacio cuenta, porque detrás de cada artista hay una historia y detrás de cada oportunidad puede comenzar una nueva aventura.
Un mensaje para los chicos que sueñan en grande
—Para cerrar, ¿Qué mensaje les dejarías a los chicos?
A los pibes les quiero decir que no pierdan la fe en ustedes mismos. No importa de dónde vengan, cuánto tengan o cuántas veces les digan que no van a poder. Lo importante es que encuentren algo que les dé ganas de levantarse cada día y trabajen para hacerlo crecer.
No todo es inmediato, no todo sale como uno espera y a veces el camino se pone difícil. Pero equivocarse también es aprender, pedir ayuda no te hace menos fuerte y hablar de lo que nos pasa puede ser el primer paso para estar mejor.
Usen el arte, la música, el deporte, el estudio o cualquier herramienta que les permita expresarse y construir algo positivo. Rodéense de personas que los impulsen a crecer y no tengan miedo de empezar desde abajo.
Yo vengo recorriendo mi camino paso a paso, aprendiendo de cada experiencia y tratando de demostrar que desde Misiones también se puede soñar en grande.
Mi mensaje es simple: más amor, más respeto, más oportunidades y más unión. Que nunca les falte la fe y que, cuando puedan salir adelante, también tengan una mano para darle al que viene atrás.
De parte de M del Monte, les mando fuerza y bendiciones. No están solos. ¡Seguimos construyendo cultura desde el monte para donde nos lleve la aventura!
Quiero agradecer a Revista Prisma por generar espacios de reconocimiento y visibilización para quienes, desde distintos puntos del país, impulsan proyectos artísticos y culturales. El talento crece cuando encuentra oportunidades, acompañamiento y una comunidad dispuesta a construir en conjunto.